by Mar Calpena

Un bar es un lugar al que la gente va a divertirse. Pero, ¿qué ocurre cuando a ti te produce malestar? Hemos hablado ya en algunos artículos de este blog sobre cómo mantener el cuerpo en forma si se trabaja detrás de una barra, pero tanto o más importante es cuidar adecuadamente de nuestros pensamientos y emociones frente a lo que allí nos suceda. 

by Jordi Luque

Uno se pregunta qué se puede desear para una industria tan superflua –en el sentido estricto y sin querer ofender– como la que se desarrolla en las destilerías y alrededor de la barra. Las industrias relacionadas con el hedonismo, si nos ponemos estrictos, son superfluas por definición y sólo se explican en sociedades opulentas, lo que las justifica. Y me haré mía –robaré– una frase de Manuel Vázquez-Montalbán: celebremos que vivimos en una sociedad que dedica tanto tiempo a hablar de coctelería, porque eso significa que tenemos las necesidades cubiertas.

by Elvira Aldaz

Oriole lleva solo dos años abierto pero ya se ha convertido en una referencia internacional, pasando del puesto 32 al 17 en la lista de los 50 Best Bars. Pero lo interesante de Oriole no son los cócteles o los premios sino que cada uno de los detalles, por más nimio que pueda parecer, ha sido pensado meticulosamente por Luca Cinalli. Nada se ha dejado al azar, todo tiene un propósito. Veamos por qué todo funciona a la perfección tanto delante como detrás de la barra.

by Angélica Guzmán Miralles

Acostúmbrate a pensar en grande y así te percibirán los clientes, independientemente de los metros del local. No nos engañemos, la mejor publicidad es el boca a boca, pero ¿cómo llegar a eso? No dejes de leer, te contaremos algunas de las mejores técnicas para convertir los visitantes en asiduos y hacer que caigan rendidos a los pies de tu barra y te juren amor eterno.

by Mar Calpena

¡Larga vida a los bartenders! Estamos todos de acuerdo en que ése es un buen brindis, pero la longevidad detrás de las barras ya depende de demasiados factores ajenos (modas, relación con la empresa, éxito del negocio, un poquito de suerte) como para que además tengamos que preocuparnos porque la espalda no nos haga “crack” un mal al día al reponer la nevera.