Agua, algo más que H2O

3 29 julio, 2016 - Consejos

Que el agua es un elemento líquido, transparente, incoloro e inodoro es algo que nadie pone en duda, pero ¿hasta qué punto es insípida? Su falta de sabor depende del grado de pureza y esto sólo se consigue destilándola. La mayor parte de las ocasiones, encontraremos cantidades importante de aire o de sales en disolución, lo que le transfiere un cierto gusto. Si bien, hoy en día comprar agua, especialmente con burbujas, se ha convertido en una suerte de pesadilla debido a la amplia gama y a todas las marcas que podemos encontrar en el mercado, la parte positiva es que también se abre un sinfín de posibilidades para conseguir mezclas sobresalientes. Pero ¿cómo afecta esto a los cócteles que la llevan como ingrediente? Para que no quede nada al azar, vamos a explicar las aguas que existen en el mercado.

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Tipos de aguas

De manera genérica, se denomina “con gas”, “con burbujas”, “carbónica”, “carbonatada” o “gasificada” aquella agua que se ha presurizado con dióxido de carbono (esto dota el líquido de un ph ligeramente ácido; a mayor cantidad de gas, mayor acidez), bien de manera natural, es decir, que se obtiene así de algunos manantiales, bien de manera artificial.

–– Agua mineral: como su nombre indica, es aquélla en la que encontramos minerales disueltos de manera natural, lo que le otorga un sabor sutil y, según algunos, efectos beneficiosos para la salud. Puede contener o no dióxido de carbono. Existen cientos de tipos diferentes según los distintos manantiales, cada uno con su propio toque.

Usos: Debido a su precio y a su distintivo sabor, no se suele utilizar para cócteles sino que se prefiere sola o con una rodaja de lima o de limón.

–– Agua de Seltz o sifón: recibe su nombre de Niederselters, la ciudad alemana donde se encontraban los manantiales de los que brotaba. Su escasez la encarecía sobremanera y restringía su uso a aquéllos más pudientes. Sin embargo, el hombre consiguió la forma de replicarla artificialmente y empezó a comercializarla en sifones, democratizando así su uso. Sus ingredientes, por tanto, son únicamente agua y al menos seis gramos de dióxido de carbono por litro, sin ningún otro aditivo, por lo que no aporta apenas ningún sabor al combinado.

Hoy podemos disfrutar de esta aguan siempre que queramos sin temor a que se nos acabe con los sifones profesionales.

Usos: en cocina es ideal para confeccionar la masa de tempura. Por su efecto refrescante, se suele consumir sola o mezclada con zumo de limón y, en coctelería, preferentemente en combinados con ingredientes dulces o potentes, donde lo que se pretende es suavizar o aportar frescor al combinado. Se puede sustituir por soda.

–– Agua de soda: o simplemente soda. La única diferencia notable con la anterior es que ésta es siempre artificial e incorpora ingredientes que resaltan su sabor, tales como sal de mesa, bicarbonato de potasio o de sodio, o sulfato de potasio (la diferencia es muy sutil). El sabor sigue siendo limpio aunque ligeramente más mineral que el de la anterior.

Usos: muy recomendable para highballs. Se puede sustituir por agua de seltz.

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–– Agua tónica: la mayoría de las veces acortado a “tónica” (también conocida como “aguaquina” en algunos países latinoamericanos) es un tipo de agua edulcorada con gas y con quinina, un componente extraído de la corteza del árbol de la quina. Aunque se solía utilizar con fines médicos, en la actualidad, por su peculiar sabor ligeramente amargo, su uso es meramente culinario.

Usos: la mezcla más conocida es el emblemático gin-tonic. Ideal también para cócteles sin alcohol.

Otro factor que debemos tener en cuenta es el tamaño de la burbuja, ya que, según Carlos Moreno, bar manager de la madrileña coctelería O’clock, la burbuja fina “ofrece un carácter más elegante, se nota más en la boca, pero cuando lleva un rato en el vaso desaparece. Si se trata de la burbuja gruesa, aunque resulta más refrescante, también es más artificial. Elegir entre un tipo de burbuja u otra resulta muy importante a la hora de elaborar un gin tonic“.

Una vez conocidos todos estos detalles, no tenemos excusa para no confeccionar un cóctel perfecto.

Angélica Guzmán Miralles

Angélica Guzmán Miralles

Epicúrea de corazón y comunicadora de vocación, llevo escribiendo desde que tengo memoria aunque en prensa sólo desde 1999. Amante del ocio, de los idiomas y de la fotografía he hecho de éstos mi modo de vida. Disfrutar con lo que haces es lo mejor del mundo, por eso quiero compartirlo con vosotros.

2 Comentarios

  • Daave 14 agosto, 2016 - 8:24 pm Contestar

    Muy interesante y muy bien explicado. En inglés también hay múltiples tipos de aguas con gas. Thanks!

  • […] un mojito clásico añadiéndole refresco carbonatado con sabor a limón en lugar de la clásica soda, insípida e incolora y su correspondiente zumo de lima. Daviu lamenta que muchos bartenders […]

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