La hora de los valores, sobran gangsters y faltan sonrisas

1 16 junio, 2015 - Consejos

Llamadme raro, pero a mí en la vida me gusta rodearme de buenas personas; quizás está empezando a ser considerado algo demodé, pero incluso cuando pongo un pie en un negocio de hostelería, me gusta ser atendido por buenas personas. Es una gozada cuando te sientes estimado por un desconocido, un sherpa ante la desconocida e inmensa tundra o el camarero hablador del bar de hotel donde se rematan las horas muertas.

Qué incomoda es la sensación, por el contrario, de pagar para molestar, ésa que nos invade cuando al precio de la consumición le restamos el aliento de vida que se nos ha regalado hace un momento. El camarero, mâitre, recepcionista, taxista o tendero perdonavidas es un espécimen que se resiste a desaparecer: a nadie extraña su presencia en época de abundancia, aquella en que todo vale, pero hoy toca revisar el bolsillo a diario y elegir a quién premiamos con nuestra presencia.

Sonreir es gratis

Sonreir es gratis

Lo que hace de nosotros buenas o malas personas es nuestro conjunto de Valores, aquellos de los que penden nuestros principios, y de todo eso trata esta entrada .

Nadie puede enseñarnos a ser buenas personas. Podemos aprender los clásicos de la coctelería cubana o a movernos como Flippy Morris, pero nadie nos enseñará a pensar en los demás antes que en nosotros mismos. Y de esto, a nadie debe sorprender, trata lo que hacemos.  Perdón por la cortada de rollo, pero todo lo demás es secundario.

My beauty number two

El objetivo de nuestra empresa ha de ir acorde con su escala de valores, ya que de esta se desprenden nuestros principios y las acciones que nos han de llevar hacia dicho objetivo.

No podemos prever de antemano todas las situaciones que pueden suceder en un bar, pero sí que podemos crear un Ser, una especie de cerebro pensante de nuestro local que será quien tome las decisiones. El jefe ha de guiar al equipo, pero todos han de colaborar en la creación de la escala de valores de este Frankestein.

Los valores que una empresa de nuestra actividad ha de tener son absolutamente obvios: profesionalidad, humildad, respeto, orientación al cliente, justicia, mejora continua, vocación de servicio, generosidad, trabajo en equipo, etc.

Simonre Caporale, un crack detrás y delante de la barra

Simonre Caporale, un crack detrás y delante de la barra

Podemos clasificar los valores de nuestra empresa entre:

  • aquellos que nos enfrentan a las situaciones cotidianas con una actitud positiva.
  • aquellos que nos mueven a trabajar técnicamente mejor.
  • aquellos que nos mueven a trabajar de una manera ética y justa con los demás.

Asimismo debemos conocer cuales de nuestros principios son objetivamente buenos en si mismos (como por ejemplo la generosidad) y cuales son útiles para conseguir nuestro objetivo (como la innovación).

Valores. Valores. Valores… lo demás es secundario.

Valores. Valores. Valores… lo demás es secundario. En la foto, Laura Choquart (George V, Paris)

En mi empresa, utilizo la escala de valores para seleccionar el personal que me va a acompañar en la travesía hacia nuestro Objetivo, escogiendo solamente buenas personas y aquellas que comparten en su persona lo que para mí es importante: la humildad, la generosidad, el respeto, el incorformismo, la lealtad, la excelencia, la vocación de servicio y el trabajo en equipo. Mis Valores. Hablo de gente como Sara, Santi, Jose Carlos, Lucas, Giuseppe, Jon, Jorge…

Ellos no son, precisamente,  gangsters.

AlbertoPizarroficha

Alberto Pizarro. Bar Manager de Bobby Gin

1 Comentario

  • Ysmarí 7 enero, 2016 - 10:16 pm Contestar

    Consideró que da en el clavo del éxito de todo negocio pero especialmente en el de bebidas y alimentos. Muchas felicidades y en serio creo que es la pauta para un crecimiento profesional y empresarial.

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