¿Me deja usted ver el tracklist de cócteles?

1 30 abril, 2015 - Curiosidades

Que música y alcohol son dos creaciones del ser humano con una mixabilidad prodigiosa lo certifican las decenas, los centenares de canciones que se han grabado a lo largo de la historia siguiendo un meticuloso proceso de fermentación / destilación. Las hay directas (“One Bourbon, One Scotch, One Beer”, de John Lee Hooker, como caso canónico), incómodas (“Between the bars”, del malogrado Elliott Smith), celebratiorias (“Cheers (Drink to That)”, de Rihanna) y hasta engañosamente abstemias (“The Piano Has Been Drinking (Not Me)”, del otrora beodo Tom Waits). Pero hoy preferimos fijar nuestra atención en 10 canciones que (se) toman un cóctel como sabroso leitmotiv o evocadora imagen narrativa. Press play and enjoy your drink

Tequila Sunrise – The Eagles  

Eagles, la banda sonora de cualquier road movie interior.

Eagles, la banda sonora de cualquier road movie interior.

¡Ah, el día después! Nebulosa en la memoria, demasiadas rondas de tequila la noche anterior. Algo pasó con la novia de tu amigo… ¡Oh, no!… Todo es demasiado confuso… Forajidos del country-rock estadounidense de la década de 1970 en su versión más ligera, The Eagles lanzaron esta oda al lamento mañanero como single de presentación de Desperado (1973), un disco conceptual cuyas canciones desenpolvan mitos y leyendas del Viejo Oeste. Toma un vaso largo y vierte 3 partes de tequila, seis de zumo de naranja y una de granadina; cuando Glenn Frey empiece a cantar “It’s another tequila sunrise, stirrin slowly across the sky…” esbozarás una soleada sonrisa cómplice.

Escape (The Piña Colada song) – Rupert Holmes

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Esta canción es como una película en menos de cinco minutos.

Otro seductor caradura el británico Rupert Holmes. Su mayor éxito, localizable en Partners In Crime (1979), fue esta insinuante golosina pop en la que un tipo hastiado de su vida conyugal decide responder a la llamada de un anuncio clasificado cuya autora busca “un hombre al que le guste la Piña Colada y verse atrapado bajo la lluvia”. El alter ego de Rupert acude a la cita, claro, y… ¡vade retro, espoiler! Ron, piña, zumo de coco; bermudas, camisa de flamencos, hamaca. La escapada perfecta, la eterna canción del verano. Prueba un sorbo y verás…

Bloody Mary Morning – Willie Nelson

Willie Nelson, el pendenciero con problemas sentimentales

Willie Nelson, el pendenciero con problemas sentimentales

Sabroso bálsamo para disolver pesares y reponer energías, el Bloody Mary es el cóctel que cataliza en este tema la huida hacia adelante de otro forajido ilustre –y sin duda más pendenciero–, el gran Willie Nelson. En Phases and Stages (1974) desgrana las intimidades de un matrimonio roto, adjudicándole la cara A del vinilo al punto de vista de la mujer y el reverso al del (ex)marido. Un pobre diablo que arranca su narración subido a un avión con destino a Houston, ordenando Bloody Mary –o algo más fuerte, intuimos– para sobrellevar que es persona non grata en Los Ángeles y asumir que es un desastre andante. Tabasco a discreción.

It’s Martini Time – Reverend Horton Heat

Tic-tac, tic-tac, tic-tac… “It’s Martini Time!”, anuncia Jim Heath para delirio del público que abarrota el Fillmore de San Francisco. El “padrino del rockabilly y el psychobilly modernos” (Prick Magazine dixit) celebra 25 años de insobornable trayectoria con un concierto en uno de los grandes santurarios de la música en vivo; una velada para el recuerdo a la que podemos viajar gracias al directo 25 to Life (2012). Tic-tac, tic-tac… “Vivo mi vida por un cubito de hielo / como los que sirve mi barman favorito / El sabor del vermouth es realmente sublime / ¡Como cuando llega la hora del Martini!…”  Y la enloquecida guitarra del Reverendo nos guía por la senda más pecaminosa…

Milk and Alcohol – Dr. Feelgod

En los setenta, las estrellas rockeras transitaban por el lado salvaje. Los Feelgood lo hicieron.

En los setenta, las estrellas rockeras transitaban por el lado salvaje. Los Feelgood lo hicieron.

Por temas como este Dr. Feelgood es considerada la banda por antonomasia del pub rock, género de elocuente nombre surgido en Inglaterra a mediados de los setenta como reacción al virtuosismo de formaciones coetáneas como King Crimson o Jethro Tull. Con su enérgico ritmo, la canción rememora una noche durante su primera gira por Estados Unidos en la que los Feelgood, en compañía de Nick Lowe, fueron a ver en directo a su héroe John Lee Hooker. El show fue un auténtico desastre e intentaron borrarlo de sus mentes a base de combinados de Kahlúa –un sedoso licor de café mexicano– y alcohol. Previsiblemente, acabaron durmiendo en comisaría.

Cuba Libre (Guaracha) – Xavier Cugat

Un disco entero dedicado a los cócteles. ¡Brindemos por Xavier Cugat!

Un disco entero dedicado a los cócteles. ¡Brindemos por Xavier Cugat!

En esta playlist no podía faltar Cugi’s Cocktails, el álbum que nuestro catalán más universal –con permiso de Dalí, claro– grabó en 1963 a modo de instrumental tributo a sus cócteles favoritos, cada uno de ellos servido al son de un género musical distinto. Así, “Grasshopper” (1/3 de crema de menta, 1/3 de crema de cacao, 1/3 de nata líquida) se agita con vacilona rumba y “Zombie” (mix de rones, licores y zumos de frutas) se tambalea cual bolero a cámara lenta; “Daiquiri” es soñolienta bossa nova y “Manhattan” pizpireto chachachá. Aquí nos decantamos por “Cuba Libre”, abriendo el disco a ritmo de guaracha, un género muy popular en la Cuba de los años 40. ¡Muévelo!

Margaritaville – Jimmy Buffett

Un margarita hizo rico a este hombre.

Un margarita hizo rico a este hombre.

Uno nunca sabe en el interior de qué copa se esconde un futuro número 1. Que se lo pregunten sino al bueno de Jimmy Buffett, quien en 1976 escribió el que sería su mayor éxito comercial tras pasar una reveladora noche en el Lung’s Cocina del Sur, un restaurante de Austin, Texas, donde saboreó por primera vez el clásico a base de tequila, jugo de limón, triple seco, hielo y sal. Con su sonido relajado –una suave brisa de country y folk con ecos tropicales–, “Margaritaville” no solo catapultó la carrera musical de Buffett sino que fue el origen de un impresionante emporio de la restauración y el merchandising que le reporta unos 40 millones de dólares al año. Esta ronda la paga él, sin duda.

One Mint Julep – The Clovers

El julepe de menta es un trago fresco, potente y muy aromático típico del sur de Estados Unidos. Hecho a base de bourbon, azúcar (jarabe) y menta, es la bebida oficial del Derby de Kentucky, histórica carrera de caballos purasangre que se celebra cada primer sábado de mayo en Louisville. El compositor Rudy Toombs se inspiró en este primo lejano del mojito para escribir “One Mint Julep”, un divertido R&B que llegaría al Top 2 de la mano de The Clovers, al número 1 en la versión instrumental de Ray Charles y luego conocería covers a cargo de Louis Prima, Chet Atkins, The Ventures, Count Basie o, ¡albricias!, el ubicuo Xavier Cugat.

Brandy Alexander – Feist

¿Una cocktail song contemporánea, por favor? Voilà, aquí llega Leslie Feist con esta balada al piano, suave y dulce como el cóctel al que refiere en su título y que le sirve a la canadiense para describirnos al protagonista de sus desvelos románticos. “Es mi Brandy Alexander / Siempre me busca problemas…” 1/3 de brandy, 1/3 de crème de cacao y 1/3 de nata; colamos en un vaso de martini y espolvoreamos un poco de nuez moscada. Un cóctel pre-Ley Seca, no muy habitual en las cartas contemporáneas, pero que deja un agradable poso en la voz de Feist. “Es mi Brandy Alexander / Baja fácilmente…”

Moonlight Cocktail – Glenn Miller & His Orchestra

Un tema swing para acabar esta selección coctelera.

Un tema swing para acabar esta selección coctelera.

Regresamos al pasado, concretamente hasta 1942, para cerrar esta selección coctelera mecidos por la romántica cadencia de la big band de Glenn Miller. Grabado por el maestro del swing justo el día después del ataque de Pearl Harbour, Moonlight Cocktail fue recibido con júbilo por un país en estado de shock que buscó sanador refugio en él, lo que acabaría conviriténdolo en el segundo single más vendido de ese año, por detrás del Bing Crosby y su “White Christmas”. Sírvase en su versión original: “Couple of jiggers of moonlight and add a star / Pour in the blue of a June night and one guitar / Mix in a couple of dreamers and there you are / Lovers hail the Moonlight Cocktail.” ¿Bailamos?

Roger Estrada

Roger Estrada

Soy comunicador. Digital, como community manager para distintas marcas, y en papel, como colaborador de la revista musical Ruta 66 ¿Otros highlights de mi CV? Jefe de redacción de Playboy España y co-director del documental "In-Edit. Get What You Want". Más en www.rogerestrada.net

4 Comentarios

  • Rafa Serra 30 abril, 2015 - 9:45 am Contestar

    Hola Roger,
    magnífico artículo, como todos los que escribes. Te invito a escuchar también la sección radiofónica que llevo desde hace casi dos años, El Musicóctel, una combinación semanal de cócteles y música, dentro del programa De12a2 con Paco Cremades, en Gestiona Radio Valencia. En la web http://www.pacocremades.es tienes los podcasts de los 73 programas. Espero que te guste. Un saludo, RAfa Serra

    • The Shaker and the Jigger 30 abril, 2015 - 10:20 am Contestar

      Gracias Rafa, seguro que lo escuchamos, gran iniciativa!

    • Roger Estrada 30 abril, 2015 - 11:39 am Contestar

      Hola Rafa, muchas gracias por tu comentario. Y como puedes imaginar ya estoy navegando por los podcasts del programa, ¡cuánto material bueno para saborear relajadamente! Un saludo!

  • […] esta ruta mágica se han inspirado Francesc Bretau y Francesc Galera para incorporar a la carta de Slow nada más y nada menos que 23 […]

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