Desvelamos el Enigma: visita a lo último de Albert Adrià y Marc Álvarez

1 4 enero, 2017 - Guías y recomendaciones

Hace unos meses, el propio Marc Álvarez nos decía que Enigma no será un bar”, sino un restaurante en el que “en vez de cócteles hablaremos de ‘sips’; de pequeños sorbos”. También el ideólogo de todo este sarao, Albert Adrià, nos contaba en este blog que “en Enigma hay una coctelería privada para sus 24 clientes. Además, Marc Álvarez tendrá su barra particular donde los clientes podrán acercarse y pedir sus cócteles”.

Vamos, que sonaba de gala y nos moríamos de ganas de ir.

Para entrar en Enigma hay que poner un código de seguridad en la entrada.

Para entrar en Enigma hay que poner un código de seguridad en la entrada y accedes a un misterioso pasillo.

Desde ayer, y tras más de dos años de intenso trabajo, el restaurante Enigma en Barcelona es una realidad. La que suscribe tuvo el honor de ir a una de las pruebas previas a la apertura y puedo afirmar sin que me tiemble el pulso (o el teclado) que la experiencia es impresionante.

Pero vayamos a lo que nos importa aquí: la importancia coctelera dentro de Enigma. Antes, no obstante, hagamos un retrato de lo que sucede una vez entras por la sinuosa puerta del restaurante. Como comensal, irás visitando diversos espacios, cada uno con su particularidad: un curioso té de bienvenida en la entrada o Ryokan, una selección de vinos y/o cócteles en la Cava, una degustación de cócteles de aperitivo en La Barra, un paseo por la Plancha de estilo japonés y el Dinner para acabar en un rescatado 41º; un espacio completamente diferente donde dejamos atrás la estética retro-futurista para adentrarnos en un cómodo bar de ambientación industrial. Como veis, la coctelería tiene una presencia absoluta en la oferta del Enigma.

Josep Vidal tras la barra de La Barra.

Josep Vidal tras la barra de La Barra.

De hecho, una de las cosas más insólitas del espacio “La Barra” es que la cocina ha creado los aperitivos basándose en el cóctel, y no al revés como nos tienen acostumbrados en algunos restaurantes de alto copete. Marc Álvarez y su equipo han diseñado para este espacio sorbos tan originales como el “Layer” o el “Menisco”, con jengibre con kumquat y aceite de café, de aroma muy cítrico.

Menisco by Marc Alvarez

Menisco, un cóctel que rezuma lujo y delicadeza… y que sabe aún mejor

Antes, degustando los snacks de La Cava, pudimos disfrutar de un par de creaciones más, “Mawun”, a base de Jerez Lustau con hoja de orégano y pera mashi clarificada,  y el “Shede”; un cóctel de inspiración egipcia con aguamiel y jerez palo cortado. Todas y cada una de estas creaciones son el fruto de mucho e intenso trabajo y de una meticulosidad que no deja nada al azar.

Mawun, un cóctel a base de Fino Jerez.

Mawun, un cóctel a base de Fino Jerez.

En definitiva, en Enigma no hablamos de maridaje porque el concepto va mucho más allá; es como una simbiosis entre los platos y los líquidos; “llevar el mundo del acompañamiento de bebidas al extremo”, tal y como nos cuenta Marc.  Y por último, esta montaña rusa de emociones gustativas se clausura, como hemos mencionado, en el 41º, un bar que recupera el local que existía con el mismo nombre y que dio pie en su día a crear Enigma.

Y tras pasar por el almacén: acaba la jornada en el 41º. Coctelería-coctelería.

Y tras pasar por el almacén: acaba la jornada en el 41º. Coctelería-coctelería.

Allí Marc Álvarez se cambia el traje y aparece como un auténtico bartender, tras una clásica barra donde podrás elegir cócteles también clásicos pero, sobre todo, creaciones propias entre las que, creedme, costará elegir sólo una.

No tenéis por qué.

 

 

 

1 Comentario

  • […] capítulo aparte tenemos el Enigma de Marc Álvarez y Albert Adrià, que abrió en enero y constituye una apuesta por la alta cocina […]

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