Al otro lado del espejo: diálogos entre inspiración y creatividad con Miguel Pérez

“Os invito a que pasemos al otro lado del espejo, como Alicia en el País de las Maravillas” nos dijo Miguel Pérez, head bartender de Solange Cocktails & Luxury Experience, en el pasado Barcelona Cocktail Art de Alimentaria 2018.

Así empezaba un diálogo entre inspiración y creatividad. Los procesos creativos pueden ser maravillosos pero también te pueden dar unos cuantos dolores de cabeza. Para facilitarte la tarea, aquí te dejamos nueve valiosos consejos que aprendimos:  

  1. Busca estímulos

Seguramente levantarnos, ir a trabajar, volver a casa, comer algo y dormir pocas cosas diferentes podrán aportarnos que sirvan a nuestra creatividad. Para encontrar la inspiración y la creatividad necesitamos estímulos externos, tanto a nuestra rutina como a nuestra profesión.
“Es importante buscar otras disciplinas diferentes a la que ya desempeñamos. El cine, la música, la danza, la arquitectura… pueden ser un buen input” nos decía Miguel Pérez. Hacer cosas que no estén relacionadas con tu día a día profesional como salir con tus amigos, viajar y conocer otras culturas o buscar momentos para ti mismo, bien puede ser una simple ducha, también ayudan. Al final, como decía Steve Jobs, “la creatividad es simplemente conectar cosas”.

arquitectura (autor: ashim d'silva)
La arquitectura es una de las cosas que más le inspiran a Miguel Pérez. Foto: Ashim D’Silva
  1. Contagia la creatividad

Es importante que compartas tus ideas. Siempre escuchamos esto de que “cuatro ojos ven más que dos”, pues de igual manera dos cabezas piensan más que una. “Compartir con los demás nuestras ideas hace que estas crezcan, que esas personas nos aporten y que la idea original se desarrolle” aseguraba Miguel Pérez. Una vez más, el trabajo en equipo es la clave.

  1. Sé incansablemente curioso

“Un amigo, Carlos Moreno, me dijo ‘desde que te levantes por la mañana, tienes que ir con ojos de barman’”. Nuestra creatividad está en activo desde que nosotros lo estamos. Estate alerta porque nunca sabes cuándo se te va a encender la bombilla.

  1. Hazte con una libreta

Puede que tengas una memoria prodigiosa, pero lo mejor siempre es apuntar las ideas que te vengan a la cabeza. No hace falta que desarrolles un texto larguísimo cada vez que esto ocurra… con una palabra o una frase tendrás suficiente como para no olvidarlo.
Además, utiliza papel y lápiz para desarrollar la idea en tu camino hacia el resultado final. Miguel Pérez lo aconsejaba encarecidamente: “Para mí el desarrollo de un cóctel o de un concepto tiene que pasar siempre antes por papel. Y una vez lo tengas claro y definido, empiezas a coger botellas, herramientas y copas para hacer pruebas”.

  1. Bienvenido sea el brainstorming

Una vez tienes esa valiosa idea siéntate con tu equipo. Haced un brainstorming y desarrollad conceptos. Puede que algunos no tengan demasiado que ver con la idea original pero serán válidos si aportan algo para el desarrollo de la misma. No deseches conceptos por ser dispares, ¡pueden hacer que el resultado final sea fantástico!

Equipo (autor: rawpixel.com)
En equipo mejor, siempre. Foto: rawpixel.com
  1. Trabaja

Y mucho. Está muy bien darle al coco pero los procesos creativos necesitan mucho trabajo para materializarse. Igual que la creatividad no aparece por arte de magia, los resultados finales tampoco. Como decía el gran Pablo Picasso, “la inspiración debe encontrarte trabajando”.

  1. Permítete equivocarte

“Yo me equivoco muchísimo. Pero esas equivocaciones son las que permitirán que la idea se desarrolle por completo. El error siempre es un progreso” decía Miguel Pérez. Muy pocos, por no decir nadie, tienen la capacidad de desarrollar una idea redonda desde el principio.
Y además, ¿te planteas si puedes mejorar lo que ya tienes? “Yo tengo cócteles trabajados desde hace años y están en constante evolución, porque voy volviendo a ellos con el paso del tiempo y busco ese margen de mejora”.

  1. Rodea a tus cócteles de una buena historia

A veces se puede llegar a tener un cóctel con una receta y una presentación muy buenas pero carente de alma. Es mucho más atractivo ofrecer al cliente un trago que tenga algo más allá, una historia que contar, un significado. Pero, ojo, también hay que ser coherentes. Todo lo que cuentan tus palabras debe estar contenido en el cóctel.

  1. Crea tu propia identidad

“¿Qué es lo primero que hace un cliente cuando le sirven un cóctel hoy en día? Instagram. Comparte una foto de lo que le has servido”. Y no le falta razón a Miguel Pérez cuando afirma esto. Es este uno de los motivos por los que debes buscar tener tu propia marca, para hacer que tus cócteles de algún modo sean identificables. Miguel, por ejemplo, ha adoptado como símbolo las calaveras en algunas de sus creaciones.
¡A por ello!

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