Los expertos opinan: los clientes que “lo saben todo”

Lo más probable es que a ti te haya ocurrido esto alguna vez. Puede que incluso varias. Y a veces la primera reacción que te viene a la cabeza no es la más adecuada, o quizás sí. Porque lidiar con esos clientes que “lo saben todo” y cuestionan tu forma de servir o de elaborar un cóctel es un tema espinoso. En este segundo post sobre opiniones de expertos bartenders te explicamos cuáles son sus visiones sobre este asunto.
No es malo per se, querid@s
En primer lugar, que un cliente plantee algunas críticas a tu trabajo no tiene por qué ser necesariamente negativo. El bar manager de Bobby Gin, Alberto Pizarro, opina que “lo mejor que nos puede pasar es tener clientes con criterio y preferencias claras”. Y añade: “Hay clientes que tienen más recorrido en esta disciplina que algunos profesionales que han pasado detrás de la barra directamente sin haber pasado por la etapa de clientes”.

A veces cuesta mantener la sonrisa, ¿verdad?
A veces cuesta mantener la sonrisa, ¿verdad?

Sin embargo, “el cliente no siempre tiene la razón, pero por supuesto tiene derecho a cuestionar cómo le sirves algo”, afirma Alberto Martínez, propietario y barman en 1862 Dry bar. “Lo que pasa es que el barman o la dirección del local también tienen derecho a elegir cómo utilizan sus ingredientes y qué recetas quieren ofrecer”, nos explica.
Las opiniones sobre este asunto son bastante dispares. Manel Vehí, responsable del DOBLE, cree que la clave ante estas situaciones es “razonar y explicar. Nosotros pretendemos explicar y razonar todas las dudas que pueden tener los clientes. Y lo más importante es que todos se lleven un buen recuerdo del local y del producto. Que sea una experiencia única”. “Además —añade— siempre se ha dicho que el cliente tiene la razón”.
Marc Álvarez, head bartender de elBarri Adria, compara el oficio de bartender con el de profesor de universidad con libertad de cátedra: “Uno debe ser capaz de tener un discurso y unas ideas propias, pero está claro que siempre existe la posibilidad de que alguien esté en desacuerdo, por tanto no puede gustar a todo el mundo y debe saber justificar sus acciones y procedimientos”.
Entonces, ¿qué?
Ante esta disyuntiva, las respuestas varían. Juan Valls, bar manager de El niño perdido, apuesta por atender al cliente “siempre de manera condescendiente, entendiendo que este perfil de cliente viene con un nivel de exigencia muy relativo. Y, en caso de que el error sea grave, se le corregiría”.

En busca del cliente satisfecho... always.
En busca del cliente satisfecho… always.

Por su parte, Alberto Martínez distingue dos casos: “Si un cliente me pide educadamente que le sirva algo de una manera particular, intento hacerlo. Si me exige de malos modos que trabaje de una forma que a mí no me gusta o que no encaja en mi bar, le explico que la casa tiene un estilo marcado y que no está obligado a consumir aquí”.
Marc Álvarez también hace equilibrios y recuerda que “el que paga es el cliente, por tanto, hay que preguntar qué le gusta y cómo le gusta, y no juzgar. Pero si el cliente se pasa de la raya, se le invita de forma educada a no volver al establecimiento”.
El responsable de los bares Room-mate Oscar, Igor L. Montero nos cuenta que, desde su punto de vista, “aunque nos duela en el alma es mejor hacerlo como nos pide el cliente y sonreír, al final te ahorras un enfado innecesario además de no discutir con el cliente”.
Como veis, no hay unanimidad entre nuestros seis expertos ante un tema que no tiene nada de sencillo. Pero seguro que sus opiniones os son útiles para formaros vuestro propio criterio.

Entradas relacionadas

¡ Comparte !
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter