Cuatro bartenders nos cuentan qué cócteles nunca imaginaron preparar

La barra (y la vida) es así. Te da sorpresas. A veces muy dulces, pero otras amargas. Algunos clientes se encargan de que a ti, como barman, no se te olvide esta cruda realidad cuando te piden combinados que, amablemente, definiremos como raros. Así lo corroboran los cuatro bartenders que hemos consultado para escribir este blues.
El bar-manager de elBarri Adrià, Marc Álvarez, nos cuenta que después de alguna noche ha sentido la necesidad de ir al confesionario por peticiones como un Margarita sin alcohol o un Mojito sin hielo: “A no ser que te guste mucho el zumo de lima, es complicado preparar un Margarita sin alcohol. Y si el mojito lo prefieres sin hielo porque te duele la garganta, la mejor idea es ir al médico en lugar de salir de copas”, comenta.
A Álvarez también le producen sentimientos dispares aquellas personas que se leen la carta y piden un cóctel alcohólico sin alcohol cuando justo al lado hay una lista de bebidas sin alcohol, y viceversa: “Es maravilloso, hay quien te pide un cóctel de los ‘sin’ pero quiere que le pongas un ‘chorrito’ de vodka”, nos dice.

Abbyladybug, Flickr
“Agítala otra vez, Sam”. Foto: Abbyladybug, Flickr

Alberto Pizarro, el bar-manager del Bobby Gin,  también ha vivido algunas de estas anécdotas detrás de la barra. La que más le llamó la atención y que no olvida fue la petición de uno de sus clientes de que le preparase un Caipiriña con sacarina. “Creo que fue genial”, recuerda.
El responsable del DOBLE, Manel Vehí, explica que siempre realiza los cócteles “con mucho cariño”, pero que en una ocasión durante su estancia en The Aviary, Chicago, tuvo que preparar un combinado junto al head bartender del local que llevaba un ingrediente muy peculiar: vómito de ballena. “La verdad es que me sorprendió muchísimo”, confiesa.

Pedro Vásquez Colmenares, Flickr
Bueno, resulta que el vómito de ballena no sale muy favorecido en foto, así que mejor unos liquidillos “coloraos”, ¿no? Foto: Pedro Vásquez Colmenares, Flickr.

Para el bartender Igor L. Montero, que fue responsable de los bares room-mate Oscar, la sorpresa más memorable de su carrera en el mundo de la mixología sucedió en Madrid, en la sala Joy Eslava: “Unos clientes nos pidieron un licor 43 con gazpacho”, afirma. Que tiemble la huerta.
Las rarezas, queridos amigos, llegan a todas partes. Y seguro que un buen número de ellas son inspiradoras para futuros éxitos.

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