by Laura Conde

Parecen intocables en su atalaya de zumos naturales, destilados perfectos y aderezos recién llegados de ultramar. Todo indica que en el olimpo de los bartenders no hay lugar para esos placeres culpables en forma de bebidas azucaradas y combinaciones lamentables que no harían sino acercarles a la mayoría de nosotros. O sí.