by Roger Estrada

Prueba esto un día: ponte unos tapones en los oídos y entra en una coctelería –no tiene por qué ser la tuya– un viernes o un sábado por la noche. Bullicio en la barra, ajetreo detrás de ella, animadas conversaciones en las mesas… Pero no oyes nada. Imagina que te quitas los tapones y tus oídos solo perciben el murmullo acumulado e indescifrable de los distintos clientes y los sonidos propios de shakers agitándose,

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by Carme Gasull

Tienes un negocio de restauración y te estás replanteando dónde quieres ir y qué quieres ofrecer a tu clientela. Reorientar tu oferta, vaya. Y como la coctelería pasa por un momento feliz has pensado en abrir tu bar, cafetería o cantina a los tragos cortos y largos. Bien. Es posible que no sepas por dónde empezar y seguro que toda ayuda es bienvenida.

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by François Monti

Estas son fechas para milagros navideños. La mayoría de las veces, disfrutamos de este tópico delante de nuestra pantalla, ya que Hollywood se hizo hace décadas con el papel de mayor proveedor de milagros en nuestras vidas. Este año, sin embargo, no tengo que dejarme convencer por algunas de estas películas. No, mi propio milagro de Navidad lo encontré en la vida real: me tomé un cóctel de Chicote. Sí, señor.

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