Brindar con cócteles de cava

Los vinos espumosos: cava, champagne, prosecco…son un clásico en la coctelería. Aunque su consumo es cada menos estacional, sigue siendo la bebida por excelencia para las fiestas navideñas y celebraciones especiales.
Ahora que estamos en unas fechas marcadamente festivas, la bebida icono por antonomasia no puede faltar en las mesas, como tampoco los brindis. Quizá este año te plantees hacer algo diferente a descorchar una botella de cava, intentar mantener el carbónico, evitar el ruido del tapón saliendo de la botella y que el corcho no salte por los aires. ¿Por qué no cócteles con cava o con tu vino espumoso favorito? Los hay muy fáciles de hacer y para tomar en cualquier momento del día.
Antes, algunas consideraciones previas. En general, y por su contenido en gas carbónico, lo vinos espumosos no deberían ser agitados en coctelera ni removidos en vaso mezclador. Es aconsejable utilizar los tipo Brut y elaborarlos directamente en la copa en la que se va a servir o emulsionarlos en vaso mezclador, en el caso de que haya varios ingredientes, y después pasarlos a la copa acabando el cóctel con el cava o champagne. Son bebidas que acompañan bien a destilados envejecidos o neutros (calvados o vodka) y a zumos de frutas.
Mimosa o Buck´s Fizz
Dicen sobre el origen del cóctel Mimosa que fue creado en el Hotel Ritz de París en 1925 y que se hizo muy popular por ser una bebida de baja graduación alcohólica apetecible a todas las horas del día. Y cuentan que el Buck’s Fizz, nació en el Buck’s Club de Londres en 1921 como excusa para beber temprano. Aunque, y según la FABE (Federación de Asociaciones de Barmans Españoles), ambos cócteles son los mismos. Los ingredientes son el cava o champagne y el zumo de naranja. La diferencia está en las proporciones, más fruta en el caso del Buck´s Fizz, aunque la verdad es que existen versiones de todo tipo. En cualquier caso, se preparan directamente en copa de flauta, primero se sirve el zumo de naranja natural frío hasta la mitad de la copa, se termina con el cava y decora con una espiral o un gajo de naranja. Un cóctel refrescante para tomar el brunch o como acompañante del aperitivo antes de las comidas o cenas.

Tranquilo, en vez de mimosa puedes llamarlo Buck's Fizz
Tranquilo, en vez de mimosa puedes llamarle Buck’s Fizz

Champagne Cocktail
Se elabora con ingredientes básicos: nueve partes de champagne o cava, una de brandy o cognac, angostura y cubito de azúcar. Se pone la angostura en el terrón de azúcar y se suelta en copa de flauta, después se añade el brandy o cognac seguido del espumoso y se adorna con una rodaja de naranja y una cereza. Así de fácil es hacer uno de los cócteles más clásicos con espumosos. De su origen no se sabe demasiado pero sí es uno de los más antiguos de los que se tiene referencia (finales del siglo XIX). Se ha mantenido a lo largo de décadas y es uno de los habituales en la cinematografía clásica. De hecho, es un cóctel muy utilizado en Estados Unidos y el primero del que se tiene referencia fue el ganador de la competición organizada por el Colegio de Periodistas de Nueva York en 1889.
Más dorado imposible
Más dorado imposible

French 75
Un cóctel a base de champagne, ginebra y zumo de limón, y con una historia algo controvertida, como suele suceder cuando se ingada en los orígenes de las cosas. Dicen que fue creado por el barman Harry MacElhone del Harry’s New York Bar de París en 1915, dándole el nombre de Cocktail 75 en referencia a un famoso cañón francés de la Primera Guerra Mundial. Se cambió el nombre del cóctel a French 75 en la posguerra y fue cuando se sustituyó el calvados original de la receta por vino espumoso. Otra historia cuenta que el cóctel fue creado por el piloto franco-estadounidense Raoul Lufbery durante la Primera Guerra Mundial. Dicen que le gustaba el champagne pero aunque otra versión cuenta que Lufbery añadió ginebra.
french3
Por un 2015… (completar la frase)

Para elaborar el cóctel se utiliza 3 cl de ginebra, 1,5 cl de zumo de limón natural, 6 cl de champagne o Cava y dos gotas de jarabe de azúcar. Se ponen todos los ingredientes, excepto el espumoso, en una coctelera, se sirve en copa de flauta y se añade el cava o champagne revolviendo suavemente. En un cóctel sabroso para tomar a media tarde o después de comer.
¡Un brindis!

14
Jordi Luque
Jordi Luque

Socio de una productora de contenidos gastronómicos que se llama UNTO y escribo sobre comida en EL COMIDISTA.

¡ Comparte !
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter