Gin basil smash: joven, aunque sobradamente preparado

by Mar Calpena

Aunque a algún que otro bartender de la vieja escuela le guste sentenciar que el último cóctel clásico en aparecer fue el Cosmopolitan, lo cierto es que hay un selecto club de bebidas que se han ido haciendo un lugar en barras de todo el mundo, y que se han convertido en la nueva generación de Dry Martinis y Sidecares. Una de ellas, el Gin Basil Smash, celebró ayer su día internacional. Sí, lector, sé qué estás pensando ahora. ¿No era también el día internacional de la Piña Colada? ¿Otro día internacional más sacado de la chistera? ¿No hay ya suficientes?
Pero el Gin Basil Smash tenía más que justificada esta celebración, porque cuenta con la particularidad de ser uno de los pocos cócteles con cumpleaños definido y cuya historia conocemos más o menos bien. Por eso, y porque —para qué vamos a engañarnos— está muy rico, te vamos a contar como nació este, ejem, clásico contemporáneo.

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También fue el día de la Piña Colada, así que ¡un brindis! (y si te pilla en la playa, mejor para ti).

Si decimos que ayer se celebró el “aniversario” del Gin Basil Smash es porque hace nueve años Jörg Meyer, alma del bar Le Lion Bar de París (¡de Hamburgo, no de París!) colgó en su blog esta entrada acerca de él. En el post, Meyer comentaba que unos días atrás había creado una bebida llamada Gin Basil Smash (a la que llamaba también con el apodo afectuoso de “Gin pesto”, que por suerte para él no cuajó) y que ésta pronto había triunfado entre sus clientes a través del boca a oreja, eso sí, cuando encontraba albahaca en el mercado de abastos de Hamburgo, que no era siempre. Meyer cuenta también que se inspiró en un Smash de frambuesas y tomillo que encontró en internet, aunque más tarde atribuiría la idea a un verano pasado bebiendo whisky smashes —una receta de Dale Degroff— en el Pegu Club, en Nueva York.
Fuera cual fuera la inspiración original de Meyer, el caso es que la bebida se convirtió en todo un éxito (al que contribuyó también el premio a mejor nuevo cóctel en Tales of the Cocktail 2008). Primero se expandió por Alemania, y pronto más allá de sus fronteras. Tan pronto como en 2010 lo encontramos integrado en la carta del Milano de Barcelona, alguien le crea una página en la Wikipedia alemana, aparece en la revista Imbibe como uno de los diez clásicos contemporáneos a los que dedica un número, se sitúa entre los cócteles más buscados en Diffordsguide (un ranking particularmente útil a la hora de descubrir tendencias; no te metes allí a investigar la receta de cócteles básicos).

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El verano es la época de la albahaca. El verano es la época del Gin Basil Smash. Foto: Wikipedia.

Pero si alguien se había creído que por su corta vida el Gin Basil Smash era un cóctel libre de controversias es que realmente no conoce ni la historia de la coctelería ni a los propios geeks del cóctel. ¡No íbamos a dejar de polemizar sólo porque el cóctel en cuestión tenga menos edad que alguna de nuestras cocteleras! La revista alemana Mixellany apunta que, apenas dos meses antes del nacimiento del Gin Basil Smash, un bar de provincias, el Blaupause de Ulm, creó un concepto similar al que llamó simplemente Basil Smash. La revista deja bastante claro que no hubo copia —¿a quién no le ha ocurrido “parir” una receta o una variación para luego descubrir que ya existía— pero apunta que a la gente del Blaupause les provoca cierta pena que su cóctel haya sido olvidado para la historia. Lo cierto es que el Gin Basil Smash es un best seller —el mismo artículo cita a Meyer diciendo que sirve unos 1400 al mes en Le Lion— y que, al menos en Europa, se encuentra con facilidad. Dice el periodista Robert Simonson, en su recientemente aparecido libro A proper drink, sobre el renacimiento de la coctelería moderna, que el Gin Basil Smash no ha logrado tener mucho tirón en Estados Unidos.
El Gin Basil Smash ha evolucionado desde que apareció la receta original. Si al principio se utilizaba zumo de limón, que se incorporaba a la albahaca, pronto tanto la hierba como medio limón fueron majados directamente en la coctelera, al más clásico estilo “tópadentro” (que para algo “smash” significa “chafar”). Y el Gin Basil Smash ha dado a su vez pie a variaciones estilo trago largo, como el Gin Basil Highball, creado por el propio Meyer para su nuevo bar, el Boilerman. Esta variación también obtuvo mucha popularidad, y ante el temor de que alguien comenzara a venderla enlatada, Meyer intentó sin éxito en otoño de 2012 patentarla.

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Recuerda lavar los limones antes de utilizarlos en esta elaboración, porque a menudo llevan una fina capa de parafina abrillantadora. Foto: Pixabay.

Sea como sea, el Gin Basil Smash es un cóctel muy fácil, en el mejor sentido de la palabra. Si no lo has probado, ya tienes deberes para esta noche:

Ingredientes:

50 ml de ginebra
15 ml de jarabe 1:1
Medio limón
Un manojo de albahaca

Elaboración:

Machaca la albahaca y el limón en el cuerpo metálico de una coctelera (Meyer recomienda usar una Boston con dos cuerpos metálicos, y dice que si se usa cristal el color no queda igual). A continuación, añade la ginebra y el jarabe, prueba y corrige de dulzor si fuera necesario. Añade el hielo, bate, y haz un doble colado en un vaso Old Fashioned. Decora con hojas de albahaca.

Foto portada: Erich Wagner, www.eventographie.de

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Mar Calpena
Mar Calpena

Periodista y bartender. DEU en coctelería y mixología del CETT-UB. Está a cargo del proyecto Sapiens de los cócteles de la Fundación elBulli.

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