Recetas para una Olimpiada: Dime qué deporte te gusta y te diré qué cóctel tomar

by Ismael Labrador

Si eres un deportista de elite, lo más probable es que tu nutricionista te haya recomendado en más de una ocasión que no se te ocurra pasarte con el alcohol, aunque sea de forma puntual. Aunque estemos acostumbrados a ver de cuándo en cuándo a grandes estrellas del deporte brindando en fiestas nocturnas, la realidad es que el alcohol afecta negativamente al rendimiento deportivo. De ahí que sea uno de los primeros ingredientes a eliminar en la dieta de un deportista.
Sin embargo, esto no significa que deporte y cócteles sean enemigos irreconciliables. Al contrario, en ocasiones van tan estrechamente unidos que han llegado a establecer una relación a prueba de divorcios. Y no, no es que en ciertos deportes se vea con buenos ojos que los atletas hagan un alto en el transcurso de una carrera o un partido para echar un trago -aunque durante los largos encuentros de cricket el reglamento permite realizar pausas para tomar el té-. El deporte de elite no es un fenómeno exclusivo para la actividad física, sino un espectáculo global que congrega a millones de aficionados de todo el mundo en los estadios y frente al televisor para vivir en directo la experiencia de ver en acción a sus ídolos. Y a estos espectadores y aficionados les gusta brindar por los éxitos deportivos de sus equipos.
De ahí que, por ejemplo, haya marcas de cerveza entre los principales patrocinadores de una gran competición deportiva, como la Champions League o la Super Bowl de fútbol americano. O que los bares estén más llenos en función de si juega tal o cual equipo.
Pero hay eventos deportivos donde este vínculo entre victorias y tragos va aún más lejos. Tanto que algunos cócteles han terminado por convertirse, irrevocablemente, en protagonistas directos de ciertos torneos. Aunque en España la Ley prohíbe dispensar alcohol al público en los recintos deportivos, en otros lugares del mundo la tradición dicta que, si vas a ver alguna de las siguientes competiciones, debes pasar por la barra y pedirte uno de estos cócteles.

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La creación de Nick Mautone es el trago soberano y legítimo de esta parada estadounidense del Grand Slam. Una delicia. Foto: slgckgc, Flickr

Un Honey Deuce en el US Open
Entre finales de agosto y principios de septiembre se celebra cada año en el USTA Billie Jean King National Center de Flushing Meadows (Nueva York) el US Open. Es uno de los cuatro grandes torneos de tenis que conforman el Grand Slam y, desde hace casi 10 años, uno de los dos que cuenta con un cóctel como bebida oficial.
En 2007 el bartender Nick Mautone creó una receta con vodka Grey Goose inspirándose en el evento. Su éxito fue tal que, desde entonces, se han servido más de un millón de Honey Deuces (así es como se llama) en las barras instaladas cada año en el US Open y desde 2009 ostenta la categoría de cóctel oficial del torneo.
Se trata de un trago refrescante para combatir las calurosas jornadas en las gradas del recinto mientras se disfruta de los mejores tenistas del mundo. La receta incluye a modo de decoración una brocheta de bolas de melón heladas que representan las pelotas con las que se juega al tenis.
– 3,75 cl. de vodka Grey Goose
– 9 cl. de limonada
– 1,5 cl. de Chambord
– Dos bolas de melón dulce

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La bebida oficiald de Wimbledon es un delicioso ponche. ¿Por qué no?. Foto: Dinner Series, Wikimedia

Un Pimm’s Cup en Wimbledon
Otro de los torneos de Grand Slam de tenis que cuenta con un cóctel oficial propio es Wimbledon. Se trata de un torneo donde las tradiciones juegan un peso importante. Por ejemplo, es el único donde todos los jugadores están obligados a vestir de blanco, dado que así es como se comenzó a jugar. Por eso es también casi una obligación pedir un Pimm’s Cup antes de sentarse en las gradas a disfrutar del partido del día.
El Pimm’s Cup fue creado hacia finales del siglo XIX y no tardó en elevarse a la categoría de trago oficial del verano británico. Al mundo del tenis llegó en 1971, cuando se abrió el primer Pimm’s Bar junto a la pista central de Wimbledon. Sin embargo, su relación con el deporte es centenaria.
El Pimm’s Cup era el ponche que bebían los miembros de la alta sociedad británica cuando aprovechaban la llegada del verano para reunirse en los partidos de cricket y polo y en las competiciones de regatas. Poco tardó en extenderse al tenis, donde cada año se sirven más de 200.000 cócteles durante las dos semanas que dura el evento.
– 4 cl. de Pimm’s nº1
– 12 cl. de soda de lima
– 1 rodaja de pepino

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El mint julep contó con un brand ambassador muy especial que consiguió dejar atrás su fama como remedio para problemas estomacales. Foto: Eirc Wagner, Wikimedia.

Un Mint Julep en el Derby de Kentucky
Si existe un cóctel que pueda presumir de ser el rey de los tragos deportivos, ése es, sin lugar a dudas, el Mint Julep. Quizás sea, junto con el Old Fashioned, el trago clásico más representativo de la coctelería norteamericana. Se trata de una receta sureña que, como tantos otros cócteles anteriores al siglo XIX, nació bajo la forma de remedio farmacéutico.
El Mint Julep es una combinación de bourbon, hielo, agua y azúcar. Su primera referencia documentada data de 1784 y se prescribía como una bebida para combatir el dolor de estómago y las dificultades para tragar. Durante el primer tercio del siglo XIX comenzó a hacerse muy popular en los estados sureños. Su éxito posterior por todo Estados Unidos se debió al que puede considerarse como uno de los primeros brand ambassador de la historia contemporánea: Henry Clay. Clay era un político del siglo XIX que fue elegido senador por Kentucky. Cuando se mudó a Washington para ejercer su cargo, se encargó de promover el Mint Julep entre la clase política. En su diario escribía sobre este cóctel y llegó a adaptar su propia receta del Mint Julep.
En 1938 el hipódromo de Churchill Downs comenzó a servir este trago en sus instalaciones durante la celebración del Derby de Kentucky, posiblemente la carrera de caballos más famosa del mundo. El éxito fue tal que pocos años después diversas marcas de bourbon compitieron por hacerse con un contrato en exclusiva para ser el proveedor oficial de whisky de los Mint Juleps que se sirven durante los dos días que dura el evento cada año. No es para menos, teniendo en cuenta que en esas 48 horas se preparan más de 200.000 cócteles.
– 6 cl de bourbon
– 4 hojas de menta
– 1 cucharadita de azúcar
– completar con agua fría
Coches, birdies y otros tragos para competir
Si bebes, no conduzcas. Pero si el que conduce es otro y tú simplemente eres un espectador, no hay razón para no refrescarse la garganta. Eso es lo que debieron pensar los organizadores de las 500 millas de Indianápolis -una de las mayores carreras automovilísticas de Estados Unidos- cuando decidieron designar dos cócteles oficiales para ser vendidos en las barras del circuito: el Pit Lane Lemonade y el Pit Stop Lemonade, elaborados a partir de vodka y Lemoncello.
Otro cóctel reservado para aficionados al deporte es el Azalea que sirven en el campo de golf donde se disputa cada año el Masters de Augusta. Su nombre se debe a las azaleas que adornan el green y que florecen durante la época en la que se celebra el torneo.
– 6 cl de ginebra
– 3 cl de zumo de lima
– 3 cl de zumo de piña
– 1 golpe de granadina

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Ismael Labrador
Ismael Labrador

Aprendiz de barman. Escribe sobre coctelería y destilados en su blog NO TE SUBAS A LA BARRA y en otros medios como éste.

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