Colar o no colar, esa es la cuestión

Y más que eso… ¿Doble colar o no doble colar? Vayamos por partes.
Digamos que una bebida debe colarse cuando, si no lo hacemos, su textura puede resultar desagradable al tacto de quien va a beberla. En general, podríamos decir que a nadie le apetece beberse un líquido con: exceso de hojas de hierbas trituradas, pulpa o semillas de fruta, clara de huevo sin emulsionar, azúcar mal disuelto, multitud de cristales de hielo, etc.  Pero, insistimos, esto es una regla general y, por ejemplo, habrá personas a las que no les importe notar la pulpa.
Un caso curioso, en la final nacional de la Bacardí Legacy 2014, Antonio Naranjo presentó un cóctel que llevaba confitura de naranja amarga. Se trataba de una confitura con todos los elementos de la fruta y Antonio decidió no emplear un doble colado porque, deliberadamente, quería que toda la pulpa pasara a la expereincia del consumidor.
Así pues, ¿cuándo es conveniente colar o, mejor, doble colar?
Cuando queremos ofrecer una textura y aspecto absolutamente límpido. Esto, de nuevo, es subjetivo, pero cae dentro de un orden.
Un sour que incorpore clara de huevo (o, para el caso, cualquier cóctel con clara de huevo natural), debería colarse siempre para evitar que el consumidor encuentre la chalaza, que es el nombre que recibe la parte de la clara que une la clara, propiamente dicha, con la cáscara, y que cuesta disolver.

DAIQUIRI
Cuela ese daiquiri.

 
Un daiquiri suele colarse doblemente. Los posibles restos de azúcar y los mini cristales de hielo caerían en la copa y, en esta bebida, esperamos una textura absolutamente sedosa.
Una bebida que hayamos agitado con fruta fresca rica en semillas –fresa o moras, por ejemplo–, que a veces usamos para dar sabor y color, se colará para evitar el exceso de simiente en la bebida.
En el caso del Dewar’s Smash, una variación del mojito que cambia el ron por el whisky, practicaremos un doble strain para eliminar las particulas de menta en la medida de lo posible, pero no lo haremos en un Mojito tradicional, aunque, quizá, no sea mala idea.
La lógica queda clara, ¿verdad? Así, pues, existe una lógica inversa: ¿cuándo no colar una bebida? Cuando sea innecesario, está claro.
Dry Martini. Para De las Muelas, el rey.
Dry Martini. No hace falta colarlo.

Por ejemplo, en bebidas preparadas en vaso mezclador, que sólo llevan destilados y cubos de hielo, en principio no haría falta colar. ¿Tiene sentido aplicar un doble colado a un Dry Martini? Hombre… es hilar muy fino pero encontrar un cristal de hielo en la copa tampoco es un drama y hay a quien, incluso, le gusta.

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