El vaso medio vacío y medio lleno de la coctelería

Foto: Kaley Dykstra

by Julia Laich

Como todo en esta vida, en la coctelería se puede ver el vaso medio lleno y medio vacío. Aunque siempre es mejor ver el lado bueno de las cosas (sin necesidad de ponerse en plan Mr. Wonderful), hoy vamos a hacer una puesta en papel de lo malo y lo bueno de esta profesión.

El vaso medio vacío
La hostelería puede ser muy (inserta cualquier palabra que se te ocurra, probablemente no apta para este medio) y tiene la receta perfecta para el cóctel del estrés.

Es normal que a veces te sientas un poco así. Foto: Nikko Macaspac

Ingredientes:

  1. Horarios complicados: puedes elegir entre entrar demasiado temprano, salir demasiado tarde o hacer turnos partidos. Y además, sumemos que el mundo no está adaptado a tus horarios.
  2. Ir al revés del mundo: escoge entre librar días en los que nadie de tu entorno libra, librar menos de dos días o librar en días no seguidos.
  3. Sobrecarga de trabajo: echar más horas de las que te corresponden (y que probablemente no te las paguen).
  4. Alta rotación del personal: ¿por cuántos bares has pasado ya? ¿a cuántos sistemas de trabajo te has tenido que adaptar?
  5. Estar de cara al público: digámoslo alto y claro, estar de cara al público no es fácil, no siempre tienes ganas de sonreír y los clientes pueden ser bastante complicados (así que, recuerda, cuando seas un cliente, sé amable).
  6. La hora del servicio: puede ser muy lenta y desesperante si no hay clientes o puede ser agotadora si el bar está lleno.
  7. La obsesión: ¿estás las 24 h del día pensando y hablando del bar, los cócteles, las nuevas recetas…?

Elaboración:

Agita todos los ingredientes en una coctelera y sirve en un vaso on the rocks. Termina con un garnish de mala calidad de sueño, mala dieta, falta de ejercicio y algún que otro problemilla personal, probablemente derivado de tu vida laboral porque tu familia, pareja o amigos no entienden tus horarios o porque tú no encuentras la manera de conciliar ambas cosas. Si todavía no está a punto, añade algún problema de salud.

Buf, agotador. Pero cierto, ¿no? Menos mal que siempre queda ver…

…el vaso medio lleno
Si no soportas todo lo anterior, intenta cambiar de trabajo. Si a pesar de todo, tu trabajo te gusta y te gratifica, estupendo. Si crees que hay cosas que podrías cambiar para vivir mejor, a por ello. ¿Cómo hacerlo?

Dormir y comer mejor: cuando le contábamos un problema a la madre de un amigo mío recuerdo que siempre nos preguntaba lo mismo, ‘¿has comido?’, si respondíamos que no venía un ’¿y has dormido?’, si volvíamos a responder que no, cerraba tajante con un ‘come y duerme y el problema será menos problema’. Evidentemente dormir y comer no soluciona todos los problemas del mundo, pero hay que tener claro que dormir y comer mal tiene sus consecuencias: estamos más irritables, rendimos menos física y mentalmente, nos cuesta concentrarnos, etc. Por tanto, dentro de tus horarios locos, intenta dedicarle al sueño y la comida las horas y calidad que se merecen. Muchas veces pasa por saber decir ‘no’ a esa cerveza o fiesta post trabajo, adaptar la habitación para tener una mejor calidad de sueño, saber desconectar del móvil un rato antes de dormir, hacer ejercicio, elegir alimentos frescos frente a los ultraprocesados, consumir más fruta y verdura, disminuir la ingesta de alcohol y, por supuesto, acudir a un profesional si en algún momento lo ves necesario.

Más de estos y menos de los otros. Foto: Toa Heftiba

Hacer ejercicio: bien sabemos todos que dedicar tiempo a nuestro cuerpo es beneficioso para la salud. Ya hablamos sobre la importancia de hacer ejercicio para no lesionarse detrás de la barra pero ejercitar el cuerpo también es bueno para la mente y la disminución del estrés. Sobre todo si practicas disciplinas como el yoga. Además, hacer ejercicio hará que tengas un momento de distracción, para ti o para relacionarte si optas por deportes en equipo. Y estarás de mejor humor.

Si no tienes suficiente fuerza de voluntad, prueba a hacer deporte con un amigo/a. Foto: Luis Quintero

Moderar la ingesta de alcohol: el alcohol puede ser peligroso si no se trata con la profesionalidad suficiente. Como bartender estás expuesto al alcohol constantemente y tu relación con el mismo la controlas tú y nadie más que tú. Ten claro dónde está el límite y si crees que tú o alguno de tus compañeros lo está sobrepasando, no temas pedir ayuda. El alcoholismo es un problema serio y debemos tratarlo como tal. Los alcohólicos no son siempre esas personas demacradas, sucias y mal vestidas. Sé consciente de tu consumo y ayuda a quienes tienes alrededor.

¿Necesitas la cerveza después de la jornada laboral? Foto: Mnm All

Hay algunas empresas como Earn your booze o Healthy Hospo que se encargan de hacer de la hostelería un sector mejor para la salud física y mental, y marcas como Martini o St-Germain ponen especial empeño en iniciativas que tienen que ver con la actividad física. Esto se traduce en que afortunadamente la hostelería está tomando conciencia de su propia condición y se dirige hacia nuevos caminos más saludables. Eso no quita que gran parte dependa de uno mismo. Cuídate y cuida a los demás.

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