Un momento por favor…

Hannah Arendt decía que la historia es una colección de distintos relatos a los cuales dotamos de sentido y jerarquía. Como si los momentos que componen la historia fuesen una serie fotográfica, cuyo orden depende apenas de un capricho o algún azar.
Pensemos en estas cosas, en la condensación de los momentos o aún mejor, de su espíritu.

Los mayas adoraron al Sol / WIKIMEDIA
Los mayas adoraron al Sol / WIKIMEDIA

El Mezcal como todos sabemos, proviene del Agave. Una planta que apenas necesita agua, ya que su fuente principal de energía es el sol tropical. Quince años tarda la planta en estar lista para empezar el proceso que acabará en su destilación y resulta innegable que esa energía, esa sucesión de noches y días se refleja al momento de beberla. Aquí nos topamos con una dificultad habitual ¿Cómo explicar el carácter propio del Mezcal?… Lo mejor es experimentarlo de primera mano, saborear sus matices y su madurez.
Una madurez de la que el vodka adolece, pero que compensa con su juventud y pureza. Quizás el momento más destacable de la vida de un vodka, es cuando adquiere el carácter deseado a través de un cocktail. El vodka es sin duda el vehículo perfecto para muchas de nuestras creaciones. Pero también puede disfrutarse en un momento que nos contagia juventud, disfrutar de la experiencia del vodka puro, sin que interfieran otros.

Madurar es una cuestión de tiempo
Madurar es una cuestión de tiempo

Una parte de madurar es despojarse de algunos defectos y cultivar ciertas virtudes. Al igual que el hombre, los destilados se desprenden de parte de su espíritu para alcanzar la madurez. Por dar un ejemplo, un signo claro de haber madurado es tener la capacidad de mantener la calma en determinados momentos. En lo  personal la calma de un destilado –de  su madurez y su reposo– me llegan cuando lo pruebo o cuando sé que quien lo bebe lo disfruta.

Una cosa lleva a la otra / WIKIMEDIA
Una cosa lleva a la otra / WIKIMEDIA

Cada nota de sabor viene a rubricar una sucesión de momentos, una concatenación precisa y armónica de eventos, que culminan en la experiencia del sabor que encierra el espirituoso.
Ahora que sabemos todo esto, antes o después de beber un cocktail o un destilado, convendrá tomarse aunque sea un momento.

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