Un repaso por los Vinos de Jerez Generosos

Ya hace tiempo que los vinos de Jerez entraron en el mundo coctelero. Sin ir más lejos, en este blog, hemos hablado de ellos en diversas ocasiones. A estas alturas seguro tienes bien dominadas unas cuantas recetas de cócteles con vinos de Jerez. Pero, ¿tienes claro cuáles son los tipos de vinos que existen y sus características? Quizás sí, pero bien es sabido que un repasito nunca viene mal.

Antes de empezar, conviene saber que, según el Consejo Regulador de los Vinos de Jerez, existen los Vinos Generosos (Manzanilla, Fino, Amontillado, Oloroso y Palo cortado), los Vinos Dulces Naturales (Moscatel y Pedro Ximénez) y los Vinos Generosos de Licor (Pale Cream, Medium y Cream). Solo nos centraremos en la primera categoría.

Los Vinos Generosos son vinos secos, es decir, tienen como máximo 5 gramos de azúcar por litro. Se elaboran generalmente con uva Palomino e incluyen una fermentación completa del mosto, lo que da lugar a la aparición del conocido “velo de flor” (una característica capa de levaduras que aparece en los vinos del Marco de Jerez). Dentro de esta categoría de vinos encontramos:

Manzanilla: un vino blanco y seco de color pálido tirando a pajizo. De aromas florales, almendrados y de panadería. En paladar es seco, fresco, delicado y ligeramente ácido. Su crianza se lleva a cabo exclusivamente bajo velo de flor y se realiza únicamente en bodegas de Sanlúcar de Barrameda.

Una receta: Dry Martini con manzanilla.

Fino: es también un vino blanco y seco aunque su color es más intenso que el de la manzanilla ya que va del amarillo pajizo al dorado. Sus aromas son almendrados, herbales y de panadería. En paladar es muy seco y ligero y deja cierto recuerdo almendrado y fresco.

Una receta: Adonis con fino

Amontillado: nos empezamos a encontrar aquí con tonalidades más oscuras que, en este caso, van de topacio a ámbar. Sus aromas son sutiles y recuerdan a frutos secos y hierbas. En paladar es equilibrado y con un final seco. Tiene notas de madera y frutos secos. La crianza del amontillado se hace bajo velo de flor y a ello se le suma una etapa de oxidación.

Una receta: Negroni con amontillado

Oloroso: de tonos ámbar a caoba. Nos encontramos con aromas de frutos secos, tostados y madera. Su sabor es dulce con notas especiadas. La crianza del oloroso es totalmente oxidativa y se consigue impidiendo el crecimiento del velo de flor con la adición de alcohol.

Una receta: Rob Roy con oloroso

Palo cortado: es el más oscuro de todos y puede ser desde castaño hasta caoba. Es un vino muy complejo y difícil de clasificar. Si bien sus aromas recuerdan al Amontillado, su corpulencia es característica del Oloroso. En paladar entra dulce pero termina con ciertas notas salinas y de frutos secos.

Una receta: Americano con palo cortado

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