Llegó, mezcló y triunfó

by Angélica Guzmán Miralles

Un jovencísimo Eduardo Martínez Rodríguez se alzó como campeón absoluto de la Monin Cup 2017. A pesar de sus 23 años, este barman albaceteño tiene los pies muy en el suelo. Si sorprende por algo es por la claridad de ideas, la seguridad que desprende y el aplomo que muestra, y no es para menos, porque para él, esto de ganar se está convirtiendo en todo un hábito. Genio, figura y… coctelera.
Acabas de ganar un concurso importante. ¿Cómo te sientes?
Primero, me siento muy agradecido y muy satisfecho no por el hecho de traerme un premio, sino porque ganar es una manera de reconocerme el esfuerzo, de coger impulso, fuerzas para seguir apostando por mí, por mi sueño, por mis objetivos de vida, mi visión y mis valores.
Por supuesto, siento la felicidad de poder decir que hemos ganado un campeonato, y digo “hemos” porque cuando gano, no lo hago yo solo, sino que lo hacen todos mis amigos, mi familia, todas esas personas que se alegran por mí, porque somos un equipo. Ellos están en los buenos y en los malos momentos: cuando tengo que ir a competir, me preparo, pero, sobre todo, quiero que estén conmigo cuando gano un campeonato. Me siento muy orgulloso y satisfecho, y con muchas ganas de seguir mirando hacia delante.
¿Qué supone en tu carrera haber ganado este premio?
Este premio no es un antes ni un después, ni mucho menos, pero sí supone reafirmarte a ti mismo en lo que quieres, sobre todo en momentos en los que no sabes si seguir o dejarlo porque es un camino duro. La hostelería es un mundo que te tiene que gustar ya que estás trabajando cuando lo demás están de fiesta.
Es una manera de reconocer que esto es lo que quiero hacer, que quiero seguir y vivir como coctelero y ¿quién sabe?, morirme con una coctelera en mano, que es lo que me gustaría. Es una forma de convencerme de que hago lo que quiero, porque quiero y como quiero.
¿Qué es lo próximo, cuáles son tus proyectos?
Actualmente en el ámbito empresarial estoy en creación de una nueva empresa Destil-Art, donde quiero plasmar todo mi buen hacer, lo que he aprendido durante mi corta carrera como barman y camarero. Estará destinada al catering exclusivo de coctelería para acontecimientos y a la formación. Tengo muy claro que quiero seguir formándome y aprendiendo sobre el mundo de las empresas. Su gestión, planificación y organización es algo que me atraen mucho.
En lo personal, continúo con mis estudios en las escuelas de hostelería; estoy a punto de acabar el grado superior de Servicios en restauración, que completaré con un máster.

En Destil-Art Eduardo formará en coctelería y ofrecerá catering de cócteles
En Destil-Art Eduardo formará en coctelería y ofrecerá catering de cócteles

¿Qué te llevó a dedicarte a la coctelería?
Yo empecé trabajando en un pub de mi pueblo, Bogarra, y recuerdo que el sobrino de mi jefe me regaló un libro que se llamaba La enciclopedia de los alcoholes. Era bastante antiguo donde venían cócteles y bebidas alcohólicas explicadas, y empecé a leerlo. Lo siguiente que recuerdo es que me compré una coctelera y empecé a mezclar en el bar y a probar cosas. Fue el boom del gin-tonic, que me hizo querer interesarme más, no limitarme a las dos marcas que llegaban en aquel momento, al menos adonde yo trabajaba, sino conocer un poco qué había detrás, el porqué, cómo se elabora una ginebra. A partir de ahí te vas dando cuenta de que lo que te gusta no es la ginebra sino el mundo de los destilados, mezclar, saber por qué un plátano pega con un ron o por qué un caqui puede resultar una excelente mezcla con un bourbon. Y ésta fue la manera autodidacta que tuve de descubrir, primero el mundo de las ginebras y más tarde el de la coctelería.
¿Qué es para ti tocar el cielo como barman?
Sin duda, es la pregunta que más gusta de todas. No debemos olvidar que un barman es una persona que se dedica a servir (de servicio, no de servidumbre) a personas en su local o restaurante para que pasen un momento agradable y vivan una experiencia diferente a lo que están acostumbrados. Para mí, tocar el cielo como barman, es cuando veo que un cliente repite un cóctel, cuando me fijo en su primer sorbo y veo que el trago le gusta, que le parece diferente. O simplemente cuando veo que una bandeja llena de copas viene vacía; esto quiere decir que el cliente ha disfrutado con esa mezcla y, si es un cóctel de autor, que he acertado, que he hecho bien mi trabajo.
¿Cómo te preparas para un concurso?
Lo primero es mirar las bases, cuando las tengo asimiladas, busco los ingredientes que creo que me pueden servir o simplemente me fijo en los productos de temporada o alguno que presente un reto para mí. Hace dos años, por ejemplo, elegí el mezcal, un producto que yo apenas había trabajado. Una vez tengo la estructura del cóctel, lo ensayo.
Esto tengo que agradecérselo a Iván Tálens, que me enseñó cómo evitar posibles fallos a la hora de competir: me hago un esquema con papel y boli de cómo montar la barra, dónde voy a poner la coctelera, dónde las decoraciones, el jigger. Soy muy organizado, me hago listas con lo que tengo que llevar.

Hay que prepararse muy bien para ganar un concurso de coctelería
Hay que prepararse muy bien para ganar un concurso de coctelería

¿Cómo es el proceso de creación de un cóctel? ¿Qué tienes en cuenta?
Cuando hablamos de crear, pienso en un objetivo final. Por ejemplo, si hago un cóctel con el que quiero hacer sentir al cliente alguna experiencia de su vida, un sabor típico de su infancia, intento plasmarlo en la parte emocional del cóctel.
Lo que hago muchas veces es jugar con un gran clásico. Para mí es como una rueda donde hay diversos componentes: una parte cítrica, otra de destilado, otra amarga, otra dulce y voy sustituyendo. Voy quitando un quesito e incorporo otro que pueda funcionar. Básicamente ensayo-error y aprender. Sin esto, no evolucionaríamos jamás.
¿Qué es más difícil, crear un cóctel nuevo o darle nombre?
Para mí, darle nombre. Soy bastante malo. Suelo tirar de amigos o de familiares para que me ayuden en esto.
¿Cuál es la bebida alcohólica más difícil de combinar en un cóctel?
Supongo que esto para cada barman será diferente. Cada uno conocemos una serie de destilados más a fondo. A mí, por ejemplo, se me da muy bien el tema de los vermuts y soy bueno con los cócteles-aperitivo. Sin embargo, al principio, me costaron un poco de combinar los whiskies, sobre todos los ahumados, 100% malta de la zona de Islay, que son whiskies donde predominan mucho las notas salinas, más complicadas de tratar.
¿Cómo aconsejas a tus clientes cuando no saben qué pedir? ¿Qué tienes en cuenta?
Intento saber qué bebe. Para mí hay preguntas que son bastante fáciles y que siempre me han funcionado. Primeramente si el local tiene una carta, intento apoyarme en ella y si no, vamos a la coctelería más de autor. Pregunto qué destilado van a beber, después con qué suelen beberlo, si, por ejemplo, me dicen que con limón, les pregunto si es porque le gustan los cítricos o por las burbujas. Les digo si les gusta algo floral o les apetece algo afrutado, o quizás algo un poco más seco. Si me responden que beben ron con cola, seguramente les gustarán las bebidas más dulces; si me dicen que las frutas, les pregunto si les gusta el maracuyá, que es un fruto un poquito ácido. Pero siempre hay una pregunta final, que es si tienen alergias. Hay que tener cuidado porque los alérgenos están hoy muy presentes el muchas personas y en la coctelería de autor hay que ser muy cauto.

A la hora de aconsejar a sus clientes Eduardo lo tiene todo en cuenta (dos puntos pegados a cuenta) desde las burbujas hasta el sabor
A la hora de aconsejar a sus clientes Eduardo lo tiene todo en cuenta, desde las burbujas hasta el sabor

Con espíritu de ganador y una actitud de trabajo duro, Eduardo posee un gran palmarés: tres veces campeón de Coctelería de Castilla-La Mancha en la modalidad de joven barman (2015, 16 y 17), 2º premio en concurso de espíritu de equipo a nivel nacional, Mejor tirador de cerveza de Castilla-La Mancha 2017, y 3er premio en el campeonato de Gin-tonic de Castilla-La Mancha 2017. Le seguiremos muy de cerca. ​

Entradas relacionadas

17
ANGÉLICA GUZMÁN MIRALLES
ANGÉLICA GUZMÁN MIRALLES

Epicúrea de corazón y comunicadora de vocación. Amante del ocio, de los idiomas y de la fotografía.

¡ Comparte !
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter