L’Amagatall: el (nuevo) escondite de Paco Bretau

¿Y por qué no, pero por qué? es la frase de cabecera de Paco. Las cosas tienen que tener un sentido.

Si has entrado hace poco en el Slow de Barcelona y no has visto allí a Paco Bretau, estás buscándolo en el sitio equivocado. Se ha ido de la que fue su casa durante seis años. ¿El motivo? Nada turbulento, a Paco le pasa factura eso de cerrar a las cinco de la mañana.  Así que se ha buscado un garito a su medida: tranquilo, discreto, donde él y su barra sean los protagonistas. Y encima en el Clot, un barrio de Barcelona efervescente, con buenos lugares para comer pero donde la coctelería aún no había aterrizado. Clotenses, estáis de suerte.

Ahora Paco hace este gesto en el barrio de El Clot de Barcelona

L’Amagatall (el escondite) tiene una historia curiosa, como todas las historias donde la gente se encuentra en el momento justo en el lugar adecuado. Dani Pérez, su propietario, había montado una crepería en la transitada calle Rogent hace un año y, anexo a ella, tenía un local pequeño pero monísimo al que tenía que darle uso. Y quiso la casualidad que su profesor de coctelería (¿adivinas quién?) le contara que dejaba el Slow buscando una vida más tranquila. A Dani se le encendió la bombilla.

Todo fue rodado. “A mi me enamoró la entrada––nos cuenta Bretau––. Esa entrada por un callejón, parece Nueva York, parece un Speak Easy“. Y encima le dijeron: “Esto es para ti. Tu coctelería. Haz lo que quieras“. Como para decir que no.

Paco Bretau y Dani Pérez: dos personas que se encuentran en el momento justo.

Si te estás preguntando qué carta tiene el Amagatall, no podemos responderte. No lo sabe ni Paco: “Tengo que cogerle pulso al local. Nunca hago una carta hasta que llevo al menos cuatro o cinco meses“. Lo que sí que sabe es que estará encartada en clásicos de la literatura y que se distribuirá por destilados. Algunas pistas: no quiere repetir nada de lo que ya ha hecho y tampoco meterse mucho en lo molecular… salvo que el público se lo demande: “Tendré nitrógeno, tendré todos los elementos que yo pida a mi alcance. Y los usaré si el público de la zona me lo pide. Pero siempre desde una perspectiva muy rigurosa“.

Pide por esa boquita que Paco te hará un cóctel a tu gusto

La carta de cócteles se hará esperar, por tanto, aunque ya nos avanza de que alguna locura habrá.  Mientras, Paco será fiel a su estilo: se acercará a ti, te preguntará por tus gustos y tus preferencias, te hará un cóctel a medida y, como siempre también, si no te satisface, te lo cambiará.

Ponte cómodo y disfruta del momento

Desde aquí te damos un consejo: ve a visitarlo ahora que acaba de abrir. La idea es que cuando vaya viento en popa, sólo se podrá asistir previa reserva. El local es pequeño y Paco quiere dar un servicio de calidad. Y él sabe que será posible: “Lo conseguiremos. Sería el único local que no he levantado. Por mis narices que lo convertiremos en un lugar conocido en la ciudad“.

Palabra de Paco Bretau.

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