Bluesman Bar: historias, cócteles clásicos y música en vivo

by Julia Laich

Sitúate frente a las elegantes puertas del Hotel El Palace en la Gran Vía al número 651 de Barcelona. Atraviésalas para pisar el hall de ese mármol y madera tan nobles y fíjate en la puerta que hay a la derecha. Verás unas escaleras, bájalas. Pisarás un suelo cubierto por una alfombra mullida de las de antaño, y si levantas la mirada, de repente, te encontrarás en otra época. Ante tus ojos verás un bar de luz cálida y tenue, con una elegante barra de madera y mármol a la izquierda y varias mesas bajas con sillones rojos -algunos con detalles dorados, otros con flecos- distribuidas a lo largo y ancho del espacio. Al fondo, bien podrías imaginar a Duke Ellington y John Coltrane interpretando In A Sentimental Mood. Las paredes, de las que cuelgan varias pinturas y fotografías, cuentan historias.

Imagina el saxo sonando triunfante al fondo de la sala

Es el Bluesman Bar, espacio que vive discretamente bajo este hotel, que lleva Ritz como apellido, y que se inauguró (a medias) en la ciudad condal allá por el año 1919, cuando las aguas estaban revueltas en el país. Nos cuenta Alfredo Pichel, quien lleva 22 años trabajando en este emblemático hotel, dos de ellos como barman en el Bluesman, que El Palace sirvió como comedor social durante la Guerra Civil española, que había túneles que lo comunicaban con Plaza Cataluña y que allí encontraron mosquetones que se utilizaron durante la guerra.

El Bluesman Bar en 1919, año de la apertura de El Palace

Años más tarde, el hotel se convirtió en espacio de presidentes, actores, músicos y otros tantos artistas de las más altas esferas. El Bluesman jugaba su rol de refugio donde tomar un buen cóctel y disfrutar de buena música. Alfredo ha visto pasar por allí a Ronnie Wood, Chucho Valdés, Steve Vai y Eric Sardinas, entre otros.

Puedes consultar toda la programación en la web de El Palace

Hoy no deja de cumplir ese mismo papel. “Los cócteles han cambiado, pero no tanto” nos cuenta Jordi Baqués, actual bar manager, “los clásicos siguen triunfando, no pasan de moda”. El Bluesman sigue siendo un espacio acogedor, su oferta de cócteles clásicos es muy potente y hay música en vivo tres días a la semana (jueves, viernes y sábado). Los viernes siempre de son cubano, los jueves y sábados van cambiando al ritmo del jazz, blues, flamenco, funk… También cuentan con 180 referencias de destilados, zona de fumadores y cava de puros con 45 referencias de habanos.

En camino viene una carta nueva, vintage, recuperada de la carta de 1944. “Algunos irán con un pequeño twist y otros serán exactamente como eran. Tenemos el espacio, tenemos la música, tenemos los destilados. Falta el elemento conductor, que son las personas” dice Jordi. En Bluesman creen que lo importante es tener una buena materia prima, saber trabajarla y respetarla. Además, se aumentarán las referencias de destilados a 250.

“Para mí el Bluesman es único en Barcelona” cuenta Alfredo con emoción. Es verdad, pocos bares han albergado tanta historia entre sus paredes.

Entradas relacionadas

¡ Comparte !
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter