NYC, tendencias, consejos y lugares

by Mauri Jiménez

El pasado mes de agosto pasé tres noches en Nueva York y, a partir de esta reciente experiencia, me he permitido compartir con vosotros algunos puntos de esta visita.  Durante estas tres noches pude conocer un total de diez coctelerías.

¿De quién o de qué lista me he de fiar para hacer mi ruta?

Siempre buscamos referentes en la gente que respetamos y en las listas genéricas a la hora de visitar bares o restaurantes en las ciudades que visitamos. Cuando el tiempo es escaso, buscamos no equivocarnos en nuestras elecciones y cometemos dos errores muy obvios al hacer caso a nuestros amigos y las listas de los supuestos mejores locales.

Me explico. Cuando hacemos caso a nuestros amigos, al final lo que hacemos es fiarnos de sus gustos, que no siempre son los nuestros, y esto nos puede llevar a pequeñas decepciones. Es evidente que sus elecciones no van a ser malas, pero es muy posible que no nos emocionen. Por tanto, la pregunta a formular no es cuáles son sus locales preferidos, sino más bien, preguntar por los locales que ellos creen que nos van a gustar a nosotros.

Y, respecto a las listas, cada vez tengo una sensación de mayor sensación de aleatoriedad. He estado en locales mediocres o sin alma que copan buenos puestos en estas listas. A medida que voy conociendo el sector, cómo se mueve a nivel internacional, observo que es evidente que hay gente que rentabiliza muy bien sus habilidades sociales. Además, estas listas son “fotos” de un año o dos atrás. ¿Por qué? La lista vigente se elabora en función de votos anteriores a su publicación, y un año o seis meses pueden ser una eternidad para un bar.

Por tanto, os voy a dar un consejo sencillo y claro: una vez hayáis encontrado un local que os flipe, por lo razón que sea, haced caso a su bartender o barmaid y dejaros guiar por su consejo. Ellos tienen una imagen de la ciudad del día a día, y sus consejos serán siempre desinteresados.

¿Qué locales os voy yo a aconsejar?

No me voy a contradecir en el siguiente párrafo, por ello lo que voy a hacer es proponeros tres locales que a mí me gustaron mucho, y os voy a decir porqué, así quizás, con esta información, vosotros podéis pasar mis palabras por vuestro propio filtro.

BlackTail es el hermano pequeño (no tan pequeño) de Dead Rabbit NYC, pero en lugar de ser un Pub irlandés 2.0, éste es un homenaje al mundo del ron y a Cuba. La decoración impecable, la selección de rones, y un servicio increíble me llevaron a mi primer momento de felicidad absoluta en la ciudad. Estos locales son monstruos que funcionan como un reloj. Además, nada más salir por la puerta podéis divisar la Estatua de la Libertad, ¿se puede pedir algo más?

BlackTail fue nombrado “Best New American Cocktail Bar” en Tales of the Cocktail 2017

Mace es una tesoro escondido que lleva ya tres años abierto. Es un espacio pequeño, a pie de calle, con luz natural, donde, como mucho, trabajan tres personas a la vez. La carta es corta, solo 16 recetas, y cada uno de los cócteles toma el nombre del ingrediente botánico principal. Recetas con nombres como Hibiscus, Lemongrass o Cilantro son el punto de partida de su discurso creativo. Cercanía y hospitalidad suprema.

Simplicidad y elegancia en Mace

Angel’s Share es un viaje de casi 11.000 km, que es la distancia entre NYC y Japón. Situado en una primera planta, es una especie de speakeasy al que se entra desde un restaurante japonés muy pintoresco (y asequible) de madera y con la cocina a la vista. El servicio de sala y los bartenders son orientales y la atmósfera del local es increíble. No he pisado Japón, pero creo que es lo más cerca que he estado. Tragos fantásticos y magnífico espacio.

¿Qué tendencias he visto en NYC?

Empecemos por recetas, por ingredientes, por puntos en común. Os voy a decir tres. La primera, los vinos de Jerez. No he pisado local que no tuviera uno o más cócteles con Jerez. Otro de los ingredientes muy comunes era el plátano o banana, principalmente como licor, ya que sobre todo se utiliza para recetas donde hay una gran presencia del destilado.

También vi mucho vermut. Es evidente que el vermut no es una novedad, pero sí me pareció destacable cómo lo usan los estadounidenses. En Europa se utiliza mucho de forma clásica, con cierto “respeto”, pero en NYC lo usan con menos prejuicios y sin limitaciones, y eso es fantástico.

No quiero cerrar este punto sin comentar que cada vez se le da más valor a las decoraciones racionales y limpias. Esas decoraciones barrocas están pasando a mejor vida, y podríamos decir que no solo está ocurriendo en NYC, sino a nivel mundial.

Mace: decoración limpia y sencilla en NY

¿En qué se parece la escena de Londres a la de NYC? ¿En qué no?

Mi respuesta es absolutamente imparcial, ya que de Londres he visitado unos 80 locales en los últimos cuatro años, y en NYC solo 10 en tres noches. Pero me atreveré a opinar en cuatro puntos.

Los lugares de moda en ambas ciudades se ha desplazado de zonas más acomodadas a barrios emergentes o barrios que en otra época tenían peor fama. NYC ha ido dejando la zona Alta de Manhattan de lado para localizar la mayoría de estas coctelería entre la 5º y las 14º. Esta concentración te deja como mucho a 30 min caminado los locales más alejados. Lo mismo ha pasado en Londres, donde el barrio de Shoreditch se ha convertido en la capital mundial de la coctelería.

En Londres toda la parafernalia que acompaña al cóctel (tipo de copa, decoración, etc) es parte del discurso creativo de cada local. En NYC es más secundario, sin duda. Locales potentes como el antes mencionado Blacktail, tiene una cristalería bastante sencilla.

La buena hospitalidad convierte a de los buenos locales en excelentes y a los mediocres en buenos. Sin duda, en este punto, ambas ciudades son punteras a mi opinión. ¡Punto para las dos!

Y por último, diría que NYC no ofrece tanta diferencia de estilo entre locales como Londres. En Londres locales como Nightjar, Oriole, Gibson ofrecen un estilo muy marcado que a su vez es antagónico al American Bar del Savoy o Bar Termini, por poner un ejemplo. Tuve la sensación de que no hay tanta obsesión por marcar un estilo, y que los americanos son más libres en este tema. Al final, se trata de ofrecer un buen trago y una sonrisa.

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Mauri Jiménez

Allá por el 2011 entró el mundo de la coctelería y los destilados en mi vida y ya no pude escapar. Barman autodidacta e inquieto que está detrás del Cocktailsperquesi, catering de Coctelería donde intentamos acercar la coctelería de forma honesta, clara y sobretodo divertida.

Un cóctel es una pequeña fiesta, por ello la importancia de ofrecer siempre una experiencia. Un cóctel tiene que contar siempre una historia, aunque no sea siempre la misma.

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