Las variaciones sobre un mismo tema son una constante en coctelería. Hoy vamos a detenernos en un cóctel conocidísimo, el Bloody Mary, receta que tiene todos los ingredientes metafóricos para encabezar la lista de combinados culebroneros: se disputan su autoría, se disputan el origen del nombre (¿proviene de la reina María I de Inglaterra?¿Proviene del nombre del primer cliente, Vladimir?), tiene la mística (errónea) de curar las jaquecas…