Coctelería itinerante o en movimiento: shake your body

by Carme Gasull

Agosto. Sin vacaciones, o con ellas, te hierve la cabeza. Quieres empezar el curso en septiembre con algo nuevo. ¿Por qué no crear una empresa itinerante, desplazarte donde el cliente quiera y adaptarte al carácter del acto por pequeño o grande que este sea?
Dar de beber a grupos de familiares y/o amigos reunidos para celebrar en petit comité o a los asistentes de grandes eventos o festejos, bodas por ejemplo, son servicios que se parecen pero que no son iguales. Si te apetece, vemos algunas de sus particularidades y así analizas tus posibilidades.

Carles Bonnin en plena acción

Carles Bonnin es un buen modelo a seguir o a escuchar si lo quieres intentar. Bonnin entró en el mundo coctelero en el año 2000, a los 36 años de edad, y desde otro sector que nada tenía que ver. Se trasladó desde su Barcelona natal al municipio costero de Cadaqués (Girona) para abrir un bar de la nada en el que estuvo once años, el Bars7t. Dieciocho años después, la apuesta no solo ha funcionado sino que se ha transformado y diversificado. En una mano tiene Bars7t Barcelona, una empresa de servicio de bar y coctelería a domicilio, y en la otra, The Cocktail Lab, un proyecto de consultoría y asesoramiento para la implantación conceptual de coctelería en espacios gastronómicos y hoteles. “En otoño hará dos años que puse en marcha la segunda, nacida del éxito de Bars7t Barcelona. De hecho, es la rama de I+D de la que se nutre nuestra empresa de coctelería a domicilio”, explica.

Aunque trabaja mayoritariamente en Catalunya, Carles Bonnin ha llevado su coctelería por todo el mundo. Panamá, Estados Unidos, Francia o Italia son algunos de los países en los que le han contratado.

“Mi primer evento itinerante fue para una amiga de una cliente mía del bar de Cadaqués, para unas 30 personas. En ese momento, yo no tenía material ninguno, apenas un par de cocteleras y unas botellas. “Tranquilo”, me dijo ella. “Mi marido fabricará una barra y la dejaremos en el jardín”. Así fue. La barra sigue allí”, relata.

Desde entonces, Bonnin se traslada, unas 40 veces al año, a domicilios particulares, sedes de empresas u otros lugares. Uno de los eventos más sonados y más recientes en los que ha prestado sus servicios de bar y coctelería ha sido la boda de Kimbal Musk, hermano del propietario de Tesla, y la millonaria Christiana Wyly, celebrada este verano en el yacimiento arqueológico de Empuries, que se cerró al público para la ocasión.

“¿Las ventajas de la coctelería en movimiento? Todo fluye más. Puedes interactuar más con el cliente y estar más pendiente de él y de sus invitados. Si preguntas cosas al barman ‘itinerante’ no pasa nada; en un bar, el cliente puede enfadarse porque monopolizas al bartender”, manifiesta.

Algunos consejos a través de su experiencia:

Preparación
“Puedo servir a fiestas desde veinte hasta 1.400 personas. La gran diferencia entre un evento grande y uno pequeño reside en la preparación, preparamos cócteles con muchos ingredientes propios. Si la fiesta es de 15-20 personas, la trabajo dos días antes; si los asistentes son 180, necesito hacerlo, como mínimo, con ocho días de antelación. El cliente no tiene que preocuparse por nada. Yo lo traigo todo. Ahora, lo que no está pactado, no lo esperes, no me lo pidas”.

Bonnin adapta su equipo y material a las necesidades de cada evento

Inversión
“Igual no tienes que invertir en un bar pero sí en material. Si tuviese que hacer un listado diría: barras, “yo las uso de madera”, manteles para las contrabarras (back bar), set de utensilios, un congelador, neveras, cartas de los cócteles impresas, cocteleras, cubiteras, vasos de todo tipo (en función de la carta de cócteles), botellas, hielo… En mi caso también llevo conmigo una pica de lavado autónoma, por ejemplo. Aunque el material básico es tu equipo.
Formar un equipo como el nuestro es nuestro mayor activo. Yo trabajo solo y subcontrato a bartenders en activo, los llamo cuando los necesito”.

Tipos de tragos
“Depende del número y del tipo de gente que asistirá a la fiesta. Para 30 personas puedes ofrecer entre 8 y 10 cócteles diferentes. Para servir a 500, un poco menos, pongamos una media docena. Así evitarás crear un tapón en el bar, si no el cliente no sabrá qué escoger y nosotros no podemos servir. En mi caso hay una copa que nunca puede faltar, en el 90% de los casos ofrezco un Bloody Mary de wasabi, lo conoce mucha gente y mucha gente me lo pide”. Y es que, antes de llevar a cabo el servicio, Bonnin realiza lo que él llama ‘la prueba de sabores’, como quién prueba el menú de un catering. “Antes de organizar un evento, le pido al cliente la máxima información sobre la fiesta que desea realizar. No es lo mismo que esta sea de día o de noche ni que los invitados sean gente de 30 o de 50 años. Tras varias conversaciones, el cliente viene a mi casa, en Sant Cugat del Vallès, donde tengo el laboratorio y prueba los cócteles que he preparado en base a esa información. Le propongo una carta intuyendo lo que puede gustar. Cuando nos ponemos de acuerdo, me paga el 40% por adelantado, y el 60% restante, dos días antes del evento”.

 

Investigar con nuevos ingredientes siempre dará como resultado una mejor oferta para tus clientes

Precio cerrado
Su estructura permite dar precios ajustados sin que esto influya en el resultado final. “Todo está medido y calculado. Siempre trabajo con un precio cerrado por persona y tiempo determinado. Hago un cálculo tanto de producto como de material para el tiempo y los asistentes que se esperan en la fiesta. El cliente puede avisarme hasta 72 horas si amplia el número de invitados o el tiempo del servicio. Si me dice que me quede una hora sin previo aviso puedo adaptarme porque siempre llevo producto de más. Puedo alargar el servicio, vaya, pero es mejor pactarlo antes”.

Simplificar
“No complicarse. Yo ofrezco montajes sencillos y elegantes, no soy nada barroco, igual que mis cócteles, prácticamente no los adorno. Mi punto fuerte es el resultado del cóctel”.

Empatía
Lo que necesitas para lanzarte a realizar un servicio de coctelería en movimiento o itinerante es lo mismo que si estás detrás de una barra. No todo el mundo vale. Si te lanzas para ganar pasta, no lo hagas. Debes ser empático con el cliente, incluso más de lo normal, y tener muy claro que vas a su casa. El trato es más directo porque te ve más veces. El hecho de que yo los reciba en mi casa también, hace que se relajen más. Pueden ver cómo trabajo, hacerme preguntas, abrir botes, probar ingredientes, ver aparatos que nunca han visto, ver si tenemos feeling… Les traspaso mi mundo. Es como ir a un taller de un ebanista o a una cava de vinos. Puede tocar, oler y emocionarse. El boca oreja es fundamental. La buena vibra va muy rápido, la mala aún más y llega más lejos. Tener una buena web también es básico. Si lo haces bien siempre te encuentran. Y te contratarán”.

El trato con el cliente es siempre fundamental

Gerard Ruiz es otro buen ejemplo a tener en cuenta si quieres probar suerte en la coctelería itinerante. Ruiz lleva toda la vida en la hostelería. Se inició en el sector con trece años como ayudante de camarero en uno de los restaurante más conocidos de su población natal, el Port de la Selva (Girona). Tras finalizar sus estudios, decidió adentrarse profundamente en el mundo de los cócteles en Londres, donde viajó, residió y trabajó en diferentes barras y con reconocidos bartenders. En 2014, terminada su etapa londinense vuelve a su tierra para crear Cocktail Time Bartenders.

Trabajan en toda España y fuera de ella. Han realizado eventos en Francia y Portugal.

“Empezamos con las barras itinerantes o móviles en 2013. En ese momento, yo vivía y trabajaba en Londres como bartender. Dio la casualidad que me invitaron a tres o cuatro bodas de familiares y amigos cercanos en lugares con mucho nombre y calidad y me di cuenta que no le daban la mínima importancia a la barra libre de la fiesta. En ese momento decidí crear Cocktail Time By Gerard Ruiz, para organizar y servir en barras libres Premium para bodas de nivel. Hoy, esta es una de nuestras ramas, aunque quizás no la principal. No obstante, recuerdo una boda para 20 personas con una cena maridaje de cócteles para los invitados muy dinámica, divertida y diferente”, añade.

En eventos grandes o pequeños verás a Gerard con su equipo

Entre los eventos más pequeños que han realizado se cuentan el asesoramiento para cuatro bartenders de hotel y unas cenas con cócteles fusionados en el plato para seis personas. Entre los más grandes, destacan la organización y servicio de cócteles y combinados en las barras Premium de un evento por el que pasaron más de 100.000 personas en tres días.

“Desde el principio eliminamos la frase “esto no lo hacemos” de nuestro vocabulario así que montamos barras en playas, oficinas, campos de futbol, mercados, palacios, embarcaciones o festivales. Hasta el 22 de agosto estamos en el Festival Cap Roig 2018, contentísimos de poder hacer este servicio porque el público asistente, el lugar y la organización son espectaculares”, afirma.

“¿Las ventajas de la coctelería en movimiento? Puedes montar un bar donde al cliente le apetezca y ofrecer unos tragos de nivel excelente, igual o mejores que en un local fijo. Además de un escenario diferente en cada servicio, si como a mí, te gustan los retos y los cambios, tienes uno nuevo cada día. Siempre es distinto, conoces a mucha gente  y no tienes tiempo de aburrirte”, manifiesta.

Algunos consejos a través de su experiencia:

Inversión
“En este tiempo, la empresa ha cambiado mucho. Comencé con una barra, dos kits de herramientas y el coche que tenía en ese momento para trasladarnos. Tenía que hacer varios viajes para cada servicio porque no me cabía todo”, rememora. “Ahora tenemos un local en condiciones, furgonetas, diferentes tipos y modelos de barras y mobiliario. Durante este tiempo hemos realizado una inversión considerable en herramientas para nuestros bartenders y para los asesoramientos, cursos y eventos que organizamos”.

Equipo humano

“Todos los inicios son duros, pero si le pones ganas y haces las cosas bien —que es lo principal— todo tiene su recompensa. Un factor diferencial de nuestra empresa es el equipo que tenemos, son un 10 creando un ambiente de trabajo inmejorable. Creo que esto es a tener muy en cuenta y lo mas difícil de conseguir, diría yo”.

Actitud
“Hacer buenos tragos, ser original y creativo, diferenciarte con tu propio estilo y tratar con el máximo respeto a tus clientes, siempre con una sonrisa. En definitiva, ser feliz con lo que haces”.

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Carme Gasull

Periodista en la radio con el gastrónomo Jordi Estadella en las cosas del comer. Moderadora de ponencias y demostraciones culinarias en ferias y congresos, colabora en el programa ‘Àrtic’. WWW.CARMEGASULL.COM

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