Cinco plantas perfectas para aderezar tus cócteles

Lo más recomendable es cultivarlas en el balcón y cogerlas justo antes de elaborar el cóctel, aunque también podemos comprarlas, siempre frescas, y tenerlas a punto en nuestras sesiones cocteleras en casa. Las hierbas aromáticas nos van a permitir jugar todavía más con los destilados, probar combinaciones imposibles que de repente ¡tachán! funcionan y convertirnos en alquimistas de la coctelería siguiendo los pasos de nuestro olfato, nuestras emociones y, lo más importante, nuestra intuición.
Y es que la pareja formada por plantas y cócteles es abierta y heterodoxa, un tándem infalible que nos recuerda siempre que puede que en materia coctelera (casi) todo vale, siempre que no perdamos de vista unos cuantos preceptos.
Para saber más sobre plantas y licores, nos hemos desplazado a la coctelería Bitter (Viladomat, 17), situada en el barrio de Sant Antoni de Barcelona, epicentro hipster de la ciudad que tiene en este sobrio local, de interiorismo clásico y espíritu juguetón, un referente en materia coctelera, un lugar donde se crea y experimenta sin perder de vista a los clásicos. Nacho Alberto, su barman, es un fan declarado de las hierbas aromáticas y nos revela cuáles son sus cinco fetiches.

Bitter Cocktail bar, buen rollito y buenos cócteles.
Bitter Cocktail bar, buen pollito y buenos cócteles.

1- Menta. Es una buena opción para empezar, ya que es sumamente versátil y suele llevarse bien con prácticamente cualquier combinado. Para Nacho, “es ideal para neófitos, pues va a darnos muy pocos disgustos”. Y es que la menta va muchísimo más allá del mojito y se lleva estupendamente con ron, vodka y otros licores como el bourbon.
Un ejemplo del buen tándem que forman menta y whisky es el Mint Julep, un cóctel típico del sur de Estados Unidos que se elabora con menta, bourbon, azúcar y agua. Pese a que también puede elaborarse con ginebra, el bourbon ha ganado la batalla y ha dado lugar a un cóctel muy consumido a cualquier hora, tanto de aperitivo como de noche. ¿Cómo añadirla? Se machaca, en todos los casos. Si hablamos del Mint Julep, se debe trabajar tan a conciencia que queda hecha una pasta, deliciosa”, afirma Nacho. Tan arrebatadora es la combinación que incluso el mismísimo Bond compartió un Mint Julep con el villano Auric Goldfinger en Goldfinger (Guy Hamilton, 1964).

El mismísimo James Bond le fue infiel al Vodka Martini con un Mint Julep, a tope de menta.
El mismísimo James Bond le fue infiel al Vodka Martini con un Mint Julep, a tope de menta.

2- Albahaca. “Tiene un amargor contenido muy interesante. Te insinúa el amargor pero no te lo muestra, incluso en cocina”, afirma Nacho, cosa que hace de la albahaca un condimento tan atractivo como peligroso, cuyos matices ocultos pueden engañarnos y llegar incluso a estropear nuestros cócteles. “Suele ir bien con la ginebra, un licor blanco y con personalidad”, asegura Nacho. “Es perfecta, además, para viajar por el planeta a través de algunos cócteles. En Bitter preparamos un Tom Collins, un cóctel clásico donde los haya, y lo aromatizamos con albahaca. Este simple toque nos sirve para traer al Mediterráneo una bebida típicamente anglosajona”.
A la hora de aplicarla, la albahaca “es mucho más sutil que la menta”. Basta con colocar la hoja sobre la palma de la mano y, para que nos entendamos, “aplaudir sobre ella”. De este modo, se liberan sabores y aceites esenciales antes de introducir la hoja en la coctelera. Si lo que estamos preparando es un gintónic clásico basta con golpearla y dejar caer la hoja en la copa con mucha sutileza. “Pero cuidado con ella: la albahaca no suele darnos buenos resultados a la primera. Vamos a necesitar bastantes secuencias de ensayo-error hasta que cojamos el punto”, asegura Nacho.

La albahaca pide paciencia, así que ya sabes.
La albahaca pide paciencia, así que ya sabes.

3- Romero. Mucho más asociado a la cocina que a la coctelería, el romero es una planta fetiche para muchos barmans. Y es que va bien con ron y whisky, grandes amigos de este aderezo que transmite calidez y dulzura contenida. En Bitter hacen una interesante versión del Ron Sour, que se elabora con hielo, limón, sirope de arce, romero machacado y ron añejo, y se sirve en un vaso bajo.
Estamos ante una planta “que manda mucho”, de manera que conviene agitar poco la coctelera cuando la utilizamos, pues es fácil que acabe cobrando demasiado protagonismo. “Si no queremos utilizarla de forma clásica, el romero es perfecto para ahumar: se quema ligeramente y se introduce el humo en la coctelera”. Nacho asegura que el mejor amigo del romero es el ron, ya que “ambos son amables, cálidos, dulces…”. Ocurre lo mismo con otras plantas como salvia y tomillo, también buenos complementos para este destilado.

Mnemotecnia: Romero y Ron empiezan igual. Así que dale.
Mnemotecnia: Romero y Ron empiezan igual. Así que dale.

4- Lavanda. He aquí una de las plantas más controvertidas a la hora de combinar con destilados, pero también una de las más amadas cuando la empezamos a comprender. Los peros a la lavanda suelen ser numerosos: que huele a jabón, a perfume, a ambientador. Que tiene demasiada presencia y es capaz de matar cualquier bebida. Que distrae la atención sobre lo que realmente importa. Y todas estas acusaciones son totalmente ciertas siempre que no se utilice la lavanda en su justa medida. “Si sabemos emplearla, da lugar a cócteles limpios, cristalinos, que transmiten una sensación de pureza”, explica Nacho. ¿Un ejemplo? Un cóctel con vodka, un licor cuyo sabor neutro permite aderezos algo más osados: “machacamos unas semillas de lavanda seca y mezclamos con limón, unas gotas de almíbar y un golpe de soda. El resultado es maravilloso”. 

Pon una lavanda en tu cóctel.
Pon una lavanda en tu cóctel.

5- Citronela. Una planta fetiche tanto en cocina como el coctelería, últimamente muy de moda en las barras y cocinas más rompedoras del planeta. Es intensa, sutil, refrescante y tan versátil que puede usarse de numerosas maneras: se puede rallar o introducirse directamente en la coctelera; se puede machacar e incluso usar como stick para remover los cócteles y dotarlos de sabor. Esta última opción, además de original, es perfecta para cócteles cítricos, ya que el stick permite controlar el extra cítrico con un solo golpe de muñeca. La citronela puede usarse también como ralladura para finalizar los cócteles, y, al igual que todas las anteriores, como decoración.

Ni te imaginas lo que la Citronela puede hacer por ti.
Ni te imaginas lo que la Citronela puede hacer por ti.

Tomillo, eucalipto, hierbabuena, salvia, té, cilantro, canela, clavo e incluso curry… La lista de hierbas y especias utilizadas en coctelería es infinita y cualquier momento es perfecto para empezar a experimentar con ellas.

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