Cócteles para combatir el resfriado: recetas calientes para días fríos

by Ismael Labrador

Llega el invierno, llega el frío, y el cuerpo pide bebidas calientes para combatir las bajas temperaturas y el resfriado. Chocolate, café, infusiones, caldo… ¿Y tal vez un cóctel caliente? Sí, suena raro, como una de esas excentricidades que de cuando en cuando aparecen pronosticando un nuevo paradigma en la forma de tomar cócteles y combinados y termina siendo una moda flash que, tal como llega, se va. ¿Calentar un cóctel? ¡Por favor, si uno de los elementos imprescindibles de un cóctel es el hielo! ¿Cómo vamos a bebernos alcohol caliente? ¿De dónde ha salido tan peregrina idea?

Antes de echarnos las manos a la cabeza, repasemos el concepto. Aunque desde hace unos años a esta parte cada vez son más las marcas que proponen sugerencias de cócteles calientes para la época invernal -especialmente marcas de whisky y especialmente en Norteamérica-, lo cierto es que no se trata de un invento nuevo. En algunos países está muy extendida la costumbre de tomar alcohol caliente cuando llegan estas fechas. Pongamos por caso Alemania, donde es habitual beber vino caliente especiado. Sí, vino caliente, tal como suena.

En el recetario de cócteles clásicos también hay hueco para el Irish Coffee, donde el whiskey y la nata fermentada se mezclan con una taza de café caliente. ¿Y qué decir de esa costumbre más o menos extendida de añadirle un chorrito de cognac, orujo o licor al café en la sobremesa? Ahí lo tenemos: beber alcohol caliente no es algo tan raro como parece.

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‘Toddy’ de licor de pera y whiskey con limón y especias. Foto: Quinn Dombrowski

No es extraño y tampoco es moderno. De hecho, beber cócteles fríos es un invento relativamente reciente. Hasta 1820 no se empezaron a comercializar los primeros bloques de hielo para hostelería. Y en Europa llegaron años más tarde. Esto significa que hasta esa fecha la manera habitual de beber alcohol era hacerlo en una copa caliente o, como poco, a temperatura ambiente. Las primeras recetas de cócteles no contemplaban en absoluto la necesidad de ser mezcladas con hielo. Incluso cuando Frederic Tudor, el primer empresario al que se le ocurrió la idea de vender hielo, lo llevó al Caribe a principios del siglo XIX, la gente pensaba que se trataba una broma. Además, era poco menos que un artículo de lujo. ¿Quién podía permitirse tener hielo para preparar una bebida cuando su función principal era conservar los alimentos?

De esa época tenemos infinidad de recetas que han sobrevivido hasta nuestros días, desde Flips a Punches pasando por el clásico Old Fashioned. En ninguna de sus primeras referencias se habla de la necesidad de tomarlo frío.

Medicina calentita para el cuerpo
Hay un elemento histórico a favor de los cócteles calientes, y tiene más que ver con la farmacología que con el hecho de tomarse un trago como forma lúdica o acto social. El alcohol etílico se bebió durante siglos por prescripción médica. Y es que beber agua clorada y libre de gérmenes también es un invento relativamente reciente. Prácticamente hasta el siglo XX resultaba más seguro beber bebidas alcohólicas que agua. Además, el alcohol servía como diluyente para la elaboración de remedios médicos. De ahí que los grandes viajes transoceánicos de los siglos XVI, XVII y XVIII fueran excelentes laboratorios de mixología de los que salieron recetas de cócteles que, originalmente, tenían como misión curar dolencias y enfermedades. ¿A qué temperatura podía estar el licor almacenado en la bodega de un barco de madera que cruza el Atlántico en pleno verano? Tragos como El Draque, precursor del actual Mojito, se bebían calientes.

No pensemos que los cócteles calientes llegan para poner fin a la consulta del médico, pero la combinación de determinados ingredientes con alcohol y calor mantienen esa función balsámica del pasado. Así relata George Restrepo, fundador de Coctelería Creativa, el mayor portal de recetas de cócteles en habla hispana, una de sus últimas visitas a Jordi Baqués, bartender de Marea Alta: “El día estaba lluvioso, yo tenía dolor de garganta y se lo comenté. Me hizo un cóctel con ron, Chartreuse, canela y jengibre, lo calentó con el vapor de la cafetera y le puso unas hojitas de menta. Me calmó el dolor de garganta y la mezcla me sentó muy bien”.

A lo largo y ancho del mundo permanecen recetas ya clásicas de cócteles calientes cuyo origen está en la botica. “Yo los tragos calientes los conozco por una bebida andina que se llama Canelazo, que mezcla aguardiente, agua de panela, canela y otras especias como pieles de naranja y limón y clavos de olor. Su función es la de aumentar la temperatura corporal por el frío en las ciudades de gran altura y se bebe con aguardiente colombiano o ron”, señala George Restrepo.

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Los cócteles calientes nacieron como remedios para combatir la gripe y otras dolencias invernales. Foto: Becky Stern

Hot Toddy
En Estados Unidos existen numerosas referencias de cócteles calientes que se elaboraban durante el siglo XIX. El más conocido de todos es el Hot Toddy, que sigue siendo considerado como un remedio para sobrellevar los síntomas del resfriado. Más que una receta es casi una tipología de cóctel en sí mismo. De hecho, la mayoría de las nuevas recetas de cócteles calientes son versiones y adaptaciones del Hot Toddy. Un toddy es una bebida que combina un licor de base -generalmente whiskey o ron-, canela, agua caliente, miel y limón. En ocasiones el agua caliente es sustituida por té y especias infusionadas. De ahí las diferentes versiones y adaptaciones que se pueden hacer de esta receta.
Los toddies son relativamente populares en ciertas regiones de Canadá y Estados Unidos, aunque parece que origen se encuentra al otro lado del Atlántico, en Irlanda y Escocia. De hecho su nombre proviene de una bebida elaborada en la India a partir de la fermentación de la hoja de palma. Cuando los británicos conquistaron el sudeste asiático se llevaron consigo la receta, que paradójicamente se servía fría antes antes ser readaptada para su versión a alta temperatura.

¿Y qué es lo que nos queda de aquellas recetas calientes? Básicamente la posibilidad de recuperarlas y reinterpretarlas para los fríos días de invierno. No es una nueva moda, sino una corriente anecdótica, al menos en España. Pero la historia nos enseña que en las barras hay hueco para servir cócteles calientes. ¿Una infusión?

Receta de Hot Toddy
Ingredientes:
-5,5 cl. de bourbon
-1 cucharadita de miel
-1 piel de limón
-3 clavos de olor
-Agua caliente

Foto de portada: Timothy Krause

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Ismael Labrador
Ismael Labrador

Aprendiz de barman. Escribe sobre coctelería y destilados en su blog NO TE SUBAS A LA BARRA y en otros medios como éste.

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