Cumpliendo expectativas

by Igor L. Montero

Sin ninguna duda esta última década se ha caracterizado por el aterrizaje de las comunicaciones, en concreto de las Redes Sociales. Gracias a esto hemos podido medir la evolución de nuestro sector mientras admirábamos embrujados vídeos de Youtube de los bares más característicos de Londres, Estados Unidos, Moscú… Evidentemente, muchos de ellos han sido una gran influencia y fuente de motivación para esforzarnos en dominar ciertas técnicas y desarrollar las aptitudes necesarias para poder llegar a ser tan buenos como ellos.
Cuando empecé a tener más inquietudes, más o menos casi todos los ojos de mis colegas apuntaban a Londres. Pero a mi, de  repente, se me cruzó un día en Facebook una foto que me dejó alucinado de un bar de Colonia llamado Capri Lounge. La verdad es que no recuerdo cómo ocurrió, pero desde entonces, no dejé de seguirlo:  me fascinaba por completo. Un tal Volker Seibert era el manager. Cada foto que subía, me gustaba más, me influenciaba más y me hacía estar más interesado en el mundo de la coctelería. No sólo eran fotos de cócteles, iban más allá: transmitían mucha pasión por un trabajo bien hecho, elegancia, estilo propio, complicación e incluso un fondo (o filtro) de fotografía propio. Es decir, no solo eran cócteles, ¡era un concepto!

Las fotos del Seiberts fascinaron a Igor L Montero.
Las fotos del Seiberts fascinaron a Igor L Montero.

A medida que empiezas a formarte, también empiezan a caer mitos, y supongo que desarrollas tu estilo propio a medida que dejas de ver lo que hacen los demás . A pesar de tener estilos totalmente diferentes, me apetecía muchísimo conocer el trabajo de Volker en persona, y comprobar si como en alguna vez nos ha sucedido a muchos , “sólo eran fotos”. Así que el mes pasado, viajé a Colonia, y sin previo aviso me presento un sábado por la noche en el bar que en la actualidad regenta Volker, Seiberts.

¡Sorpresa! Vengo a ver si las fotos tienen truqui.
¡Sorpresa! Vengo a ver si las fotos tienen truqui.

Cuando me reconoció, mostró un enorme interés por hacerme sentir cómodo y me colocó en primera línea, delante de  la barra. Era sábado, las  22:30 de la noche,  el bar estaba lleno y la barra a tope de comandas, pero os aseguro que todas las imágenes que había visto en las redes eran ciertas. Cada garnish, aquel cóctel añejado, esa terraza en ladrillo visto, la cristalería, porcelana y estación de trabajo tan bien retratada, ¡eran reales!

Igor y Volker, una amistad fraguada en Facebook.
Igor y Volker, una amistad fraguada en Facebook.

No tengo palabras para describir la satisfacción que produce descubrir, cuando has seguido a alguien tanto tiempo admirando su trabajo, que no sólo es real, sino que se esfuerza en hacer de tu visita algo extraordinario.
No basta con crear expectativas, ¡hay que cumplirlas!

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Igor L. Montero

Bar Consulting

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