François Monti habla de Tales of Cocktail: "No hay otro barshow en el mundo con más valor añadido en su programa"

Para acceder a las salas de cata, previamente has de pagar tres seminarios.

Escribo esto a las 72 horas de haber vuelto de Tales of the Cocktail (TOTC) 2016. Sigo con los ojos hinchados, me pego siestas de varias horas y noches de diez. Estas tres cosas servirán a muchos para decir que la experiencia fue todo un éxito: aproveché. O no: malgastar tus noches en La Nueva Orleans no es un logro, es casi automático. Mucho más importante es lo que consigues hacer con tus días: a Tales of the Cocktail uno va para aprender y para hacer networking (para pegarse fiestas, ya tenemos a Madrid).
1. Aprender: los veteranos de Tales te explicarán que el evento ya no es lo que era, que cada año, la parte educativa se entrega más a marcas. Es cierto que te encuentras con seminarios curiosos donde los ponentes parecen más interesados en destacar las calidades del patrocinador que en hablar de su tema. Pero son los menos. Lo cierto es que si lo miras bien, no hay otro barshow en el mundo con más valor añadido en su programa. Para el barman, había seminarios sobre como navegar la transición de bartender a socio, tomar las riendas de un programa de bar diseñado por otro bartender, o los ingredientes peligrosos (de los cuales ya hablamos aquí, pero sin gran éxito, si me fío de lo que vi últimamente en competiciones españolas). Se podían también encontrar muchas sesiones sobre historia, ingredientes, tendencias o incluso sobre la selección del hilo musical. Para todos los gustos y niveles. Si bien todo el mundo dice que, incluso seleccionando su programa con esmero, hay seminarios que defraudan, diría que ocurre en la misma medida que te puedes quedar decepcionado por el cóctel que elegiste en ese bar que te gusta tanto.

Claire Smith-Warner en un seminario sobre vodka. Photo: Jennifer Mitchell Photography.
Claire Smith-Warner en un seminario sobre vodka. Photo: Jennifer Mitchell Photography.

2. Networking: Por tema de idioma, quizás, es el aspecto que más se saltan los españoles de visita. Personalmente, me encantó tomar copas en NOLA con amigos de Madrid, pero hay que intentar relacionarse lo más posible con gente que tienes poca oportunidad de ver. En TOTC está todo el mundo o casi. Hay que aprovechar estos momentos para estrechar lazos, mandar recuerdos y, quien sabe, lanzar proyectos. Que te tomes la molestia de ir hasta allí es significativo y aun más si aportas algo a la conversación. Aportar es clave:  si es para hacer la pelota, acaban de pasar 500 antes que tú y pasarán 500 más antes del final del día. Por ello, no está nada mal venir con objetivos concretos.
Que estés ahí como padawan o como hombre de negocios consolidado con ganas de llegar al nivel siguiente, lo más importante es llegar preparado. No vas a poder aprovechar todo lo que ofrece TOTC si llegas sin idea de como funciona. Aparte de los seminarios, hay muchas salas de cata, pero solo podrás tener acceso a ellas con una pulsera. Y la obtienes… comprando entradas de tres seminarios como mínimo (55 dólares cada uno). Ya que los más interesantes se llenan a la semana de ponerse a la venta, es imprescindible planificar con mucho tiempo. Somos mucho de dejarlo para el último minuto pero insisto: no quieres pagarte un viaje muy caro para luego tener que mendigar invitaciones a eventos o esperar en el lobby del hotel que pasen por fin esas personas a quienes querías comentar algo.
cata
Para acceder a las salas de cata debes haber pagado como mínimo tres seminarios.

La preparación no se limita a como aprovechar de las oportunidades brindadas por TOTC: también hay que preguntarse como sobrevivir a un evento que se prolonga de las 10 a las 6 de la mañana. Los errores más comunes son olvidarse de la comida (pero no del cóctel de bienvenida del primer seminario del día) y no saltarse una sola fiesta. Sinceramente, no creo que el gasto se justifique si solo vienes a beber. Yo mismo me salté la fiesta del último día, y aun así, “sigo con los ojos hinchados, me pego siestas de varias horas y noches de diez”. A Tales of the Cocktail, uno va entrenado. Ya quedan menos de 12 meses.
PD: si tienes una idea de seminario para el año que viene, ponte las pilas – las propuestas detalladas tienen que entregarse antes de navidad. No dudes en contactarme si quieres ayuda.

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