Psicología Barman: 4 consejos para “clavarle” el cóctel al cliente indeciso

Cogen la carta, se la miran, la remiran, y preguntan, y piden tiempo, y…  Es él o ella: el cliente indecis@. Bien, pues aquí tienes una oportunidad de descubrirle a alguien lo fascinante que es el mundo de la coctelería. Pero eso sí, para conseguirlo, hay que prepararle ese cóctel que le haga vibrar porque si no… quizás lo lances en brazos de la cerveza artesana para siempre.
¿Cómo conseguirlo? Hemos preguntado a algunos de nuestros expertos cuáles son los trucos que utilizan para acertar. Aquí tienes nuestro primer cursillo exprés de psicología barman. ¡Ya nos dirás si estos consejos te han sido útiles!
1. Experimentar… lo justo.
Según Alberto Pizarro, “hay dos tipos de indecisos: los que no saben lo que les gusta y los que no han identificado bien lo que les gusta”. Marc Álvarez lo describe con otras palabras: “O tiene poca experiencia, o directamente una mala y tiene miedo de equivocarse”. Sea como sea, la cuestión es que no estás ante el público que valorará como se merece tus piruetas creativas improvisadas. “Pocos experimentos extraños con gente indecisa”––aconseja Marc––, “no hay que ponérselo difícil, ya que si tiene pocos conocimientos, también tendrá un abanico más limitado de ideas”. Pizarro apunta también en esa dirección: “Si no sabe, mejor ir a ideas conservadoras. Eso sí, puede estar indeciso porque quiere experimentar, y aquí sí que puedes tirarte a la piscina”

Cliente indeciso: no es la mejor ocasión para florituras.
Cliente indeciso: no es la mejor ocasión para florituras.

2. Las preguntas clave.
Hay una serie de preguntas clave que no puedes dejar de hacer. Miguel Pérez las llama “básicas” y para él son “qué destilado le gusta, si prefiere trago largo o corto, dulce, seco o cítrico”. Jordi Baqués es aún más escueto: “principalmente que destilado le gusta y también la fruta y el botánico. En cuanto me dice esto, le quito la carta y que se encuentre con el factor sorpresa. Siempre me funciona”. Para Marc, se trata de intentar buscar los extremos: “¿Dulce? ¿Seco?¿Te gustan los cítricos? ¿Intolerancias o alergias? ¿Qué cóctel te gusta normalmente?
A ver con qué botánico te sorprenden.
A ver con qué botánico te sorprenden.

3. Pon en marcha el detective que llevas dentro.
Tan importante es lo que dicen como lo que no dicen. “Hay que identificar si es un potencial cliente arriesgado o conservador leyendo entre líneas” ––afirma Alberto Pizarro––, para ello, lo que hay que hacer es el suficiente número de preguntas sin ser pesado que te den la información, teniendo en cuenta que algunos no lo saben bien.
Marc propone un juego al estilo “si fueras” para llevar tus dotes detectivescas al límite: si con las preguntas básicas no lo ves claro, puedes hacer preguntas muy diferentes al mundo de la coctelería: “¿Mar o montaña? ¿Moto o coche? Este tipo de respuesta ya te da una idea de su perfil de paladar, porque deducirás si es arriesgado o no”. Miguel Pérez confía mucho en lo que se puede percibir observando al cliente indeciso: “su atuendo, su forma de hablar y de moverse o cualquier otro detalle que pueda darte una idea una idea de su perfil. El bartender siembre debe ser observador, ya que todos los detalles cuentan”.
Observa cada detalle de tu cliente
Observa cada detalle de tu cliente

4. Y si todo esto falla…
… puedes olvidar todos estos consejos y volverte kamikaze como Mario Grünenfelder: “Le pregunto qué es lo que no le gusta y le mezclo algo precisamente en esa dirección… Al final consigues que la gente descubra algo nuevo”.
Es otro estilo, sin duda alguna.

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