Psicología Barman. 5 pasos para avisar sin llamar la atención a un cliente que está bebiendo más de la cuenta

Trabajar detrás de una barra conlleva hacer feliz a la gente. Pero claro, la felicidad “desorbitada” tiene un límite… y en el caso del barman, hay una parte de su trabajo menos agradable: controlar que nadie se pase de la cuenta con el alcohol. A fin de cuentas, lo más importante es promover el consumo responsable para que de verdad nuestro trabajo tenga sentido. Tras hablar con alguno de nuestros Top Mixologist, éstos son los 5 pasos que te ayudarán a lidiar con la situación:
1. Detectar el problema
Como ya sabemos, ser barman tiene algo de psicólogo, así que lo mejor es detectar el problema antes de que sea mayor. “Lo primero es no llegar a ese punto, echarlo del bar muy borracho es la última opción. Es mejor detectar el problema antes que la embriaguez” ––explica Alberto Pizarro. Para ello es importante fijarse en el grado de malestar que crea al resto de clientes. “Si no molesta, hay que tener cierta permisividad”, añade el bar manager del Bobby Gin. Jordi Baqués tiene un truco cuando intuye que la cosa se pone intensa: “Le bajas la graduación del cóctel sin que se dé cuenta”.
2. Intentar paliar con alternativas:
Además de bajarle la graduación, Baqués propone darle snacks y tener el vaso de agua siempre al lado, remarcándole que está ahí. Miguel Pérez es más tajante: “No servir más alcohol”.

Un snack puede ayudar a paliar la situación
Unos  snacks  puede ayudar a paliar la situación

3. Hablar con él… pero siempre aparte.
En este aspecto soy muy expeditivo: se lo digo claro––nos dice Marc Álvarez––. Me ampara el derecho de admisión, entendido no como no dejar entrar, sino que el camarero, para mantener la seguridad de trabajadores y clientes, puede negar la consumición si lo considera oportuno”. En cuanto a la forma de decírselo, Marc y Alberto coinciden: debe ser aparte. “Hay que comunicárselo lejos de sus acompañantes o de clientes cercanos; es necesaria la discreción. Es un derecho del cliente recibir la información de manera confidencial” ––nos dice Marc. “Hay que apartarlo del grupo, con privacidad para no humillarlo”––coincide Alberto Pizarro.

Nunca hay que advertir al cliente delante de sus acompañantes u otros clientes.
Nunca hay que advertir al cliente delante de sus acompañantes u otros clientes.

4. Probar a que el cliente cambie de interlocutor.
“A veces funciona que se lo diga otro miembro del staff––aconseja Alberto––. Es importante que se entienda que se habla en boca del local, no de forma personal”. Y Marc añade “Conviene explicarle que es por su bien y por el bien del local; que es mejor que no siga consumiendo alcohol y que hay otras alternativas, incluso para desintoxicar, ya que somos también responsables, sobre todo moralmente”.
5. Y por último…
Miguel Pérez lo tiene claro: “Pedirle un taxi e invitarle a volver otro día. Siempre consumo responsable”.

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