Queridos Reyes Magos

by Mar Calpena

Queridos Reyes Magos,
Como este año los niños cocteleros nos hemos portado muy, muy, muy, bien –jagerbomb arriba o abajo- os queremos contar qué queremos que nos traigáis este año.
1. En primer lugar, este 2017 nos haría mucha, muchísima ilusión que nos trajerais nuevos bares que tuvieran puertas y ventanas a la calle. Que vamos, speakeasies hay muchos y excelentes, pero que hombre, en 2017, abrir un local nuevo con la puerta camuflada no es que no sorprenda, es que ya casi es un tópico. Si además el secretismo que envuelve al bar existe sólo sobre el papel, cabe preguntarse si no es fruto de la pereza mental.

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Que sí, que molan, pero si todo el mundo sabe dónde y cómo entrar en un speakeasy, ¿sigue siendo un speakeasy?

2. Un poquito más de tiki. Sí, el tiki se resiste a morir, en España, pero tampoco acaba de renacer. Vale, que nunca será el género más popular de la coctelería, pero tampoco parece lógico que allá donde el turismo y el hipsterío han abrazado las presentaciones en botecito cuqui, apenas se reivindique, aunque sea irónicamente, el mundo de fantasía y color del tiki.
3. Internacionalización real. Algo así pedía Alberto Pizarro en una de sus últimas homilías, y le damos la razón. En un país que vive del turismo, aún hay una proporción demasiado alta de bartenders que habla poco inglés (porque los otros idiomas, con la posible excepción del italiano, no están ni se los espera). Y no ya sólo para entenderse con el eventual cliente guiri, sino para leer revistas de otros sitios, salir a trabajar fuera, y, básicamente, no reinventar la sopa de ajo. O como mínimo, para dejar de llamarle “old fashion” al “old fashioned” y “barwoman” a una barmaid o bartender.
4. Pensar más en el cliente y menos en el sector. “No, no estoy en redes sociales porque no me interesan”. Pues nada, igual a tu cliente sí, pero tú sigue colgando en tu Twitter sólo eventos a los que no está invitado. “Es que sólo me piden gin tonics”. Bueno, ¿has pensado que igual ofrecerle una carta de cócteles esotéricos con no menos de quince ingredientes igual no es la mejor manera de invitarlo a probar cosas nuevas.  “Pero he ganado tal concurso”. ¿Y en el día a día de tu bar se ha traducido en ventas, clientes o…?

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“The bar tab” es el nombre de la sección de crítica de bares de la revista The New Yorker

5. Una prensa general que nos entienda y que hable con conocimiento. Me muero de envidia cuando veo que la revista The New Yorker, una de las referencias culturales de la Gran Manzana, tiene una sección de crítica de bares que comparte espacio y ambición con la de crítica de restaurantes, crítica de libros o crítica de música de la publicación. Eso sí, no siempre hablan bien de los bares reseñados. No sé si estamos preparados aún como país, ni por la parte de los medios, ni por la parte de los bares.

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¿Un cóctel cuyo sabor dure mucho más? Aquí te lo ponen a pedir de boca

6. Bueno, y ya puestos a pedir, queridos Melchor, Gaspar y Baltasar si me queréis, además de botellería me podéis traer algunos libros, unos strainers, estos bálsamos de labios o, mejor todavía, muchas, muchas más horas de trabajo detrás de una barra.
La niña Mar Calpena

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Mar Calpena
Mar Calpena

Periodista y bartender. DEU en coctelería y mixología del CETT-UB. Está a cargo del proyecto Sapiens de los cócteles de la Fundación elBulli.

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