Un tracklist para beber y escuchar

by Laura Conde

Música y destilados siempre han sido buenos compañeros de viaje y, según cuándo, cómo y con quién se consuman pueden tener efectos mágicos o devastadores en nuestro estado de ánimo. Esta tracklist heterogénea nos remite a canciones que hablan de los asuntos del beber, a copas que hablan de música… y a la fuerza incontestable de ambas.

AbsintheBeth Orton

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Abstenerse de la absenta, qué gran dilema

En principio nadie colocaría a esta suerte de Virginia Woolf contemporánea –a quien uno imagina correteando por la campiña inglesa con una falda larga de flores mientras regresa a tiempo para dar de comer a sus gatos– en el grupo de los grandes bebedores de absenta de la Historia. No hay rastro de Baudeleaire o Wilde en esta cantautora folk 100% British, a la que podemos imaginar sin problemas sujetando con ambas manos una taza de té mientras mira, melancólica, llover tras los cristales. Una mujer a la que es imposible concebir saliendo a patadas de un antro, ni siquiera si ella misma te cuenta que, pese a las apariencias, es de armas tomar: “todo lo que necesitaba era alguien que me llevase a casa, tanta absenta puede reventar tu espíritu hasta los huesos”.
Red Red WineNeil Diamond

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Rojo, que te quiero rojo

Probablemente hayas bailado mil veces esta canción aparentemente buenrollera –gracias a ese cover que hizo más tarde UB40 y que tuvo más éxito que el original– sin saber que en realidad habla de un momento lamentable en la vida de cualquier persona: “el vino tinto me hace olvidar que te necesito tanto”. He aquí, pues, la figura del que bebe para olvidar, mucho más triste en su tragedia que el que lo hace para atreverse a quemar cajeros o el que se levanta a medianoche para darle unos tragos a una litrona caliente: “vino tinto, no me dejes solo, quédate a mi lado”. ¿Hay algo peor?
Mi gin-tonic – Andrés Calamaro

calamaro
Mi gin-tonic, mi tesoro

El loser digno tiene su representación en esta canción, uno de tantos temas de Calamaro que oscilan entre Dylan y Paquito El Chocolatero, cuyo estribillo va a perseguirte hasta la eternidad desde el momento en que lo escuches por primera vez. Y es que hay pocas cosas más patéticas que el tipo que ve bailar a los demás “mientras muerdo el limón de un gin-tonic usado”, una condición que te arrastra sin remedio al olimpo de los perdedores a no ser que seas Calamaro, presumas de pelazo a tus cincuentaybastantes y la vida te haya enseñado, aunque a veces lo olvides, a cerrar el pico cuando corresponde. Y es que “hay días para quedarse a mirar, hay días en que hay poco para ver, hay un deseo que pido siempre que pasa un tren”.
Bloody Mary – Lady Gaga

ladygaga
Pues bendito sea el Bloody Mary

¿Qué contar de este temazo si la propia Lady Gaga, una de esas divas pop inteligentes que nos da a veces la Historia y a las que querríamos ver dirigiendo el FMI, lo explica así de bien? Bloody Mary “es una canción sobre Mary siendo divina y humana al mismo tiempo, con un subtexto sobre el papel de una mujer que tiene que ser una superestrella y una mujer real. Yo creo que María Magdalena era divina y humana a la vez: tuvo que ser fuerte cuando Jesús decidió morir por nuestros pecados, pero tuvo ese momento de humanidad al enfadarse por tener que dejarle ir”. ¿Y qué tiene que ver el Bloody Mary en todo esto? Es el nombre de su coche.
TequilaThe Champs

thechamps
Te tomas un par y las caderas van solas

Es uno de los grandes one hit wonders de la historia, un tema de rock instrumental de 1958 con el que empezamos contoneándonos disimuladamente y acabamos subidos a la barra dándolo todo, un tema versionado hasta la saciedad con resultados desiguales, desde aquel Mambo Tequila que perpetraron las Azúcar Moreno en 2002 hasta la versión más amable en clave jazz del guitarrista George Benson en 2011. Tequila es uno de esos legendarios hitazos instrumentales versátiles e intergeneracionales, que hemos podido escuchar tanto en Desayuno con diamantes como en numerosos episodios de Bobesponja.
Whiskey RiverWillie Nelson

willienelson
Es un río en el que bañarse con moderación. Recuérdalo

Al contrario que ocurría con Beth Orton y la absenta, resulta facilísimo imaginarse a este bad guy del country, el tipo que brindó a los Pet Shop Boys su You’re Always On My Mind, llorando atormentado ante un mar de whisky al tiempo que suplica: “llévate mi mente, no dejes que su memoria me torture (…) Eres todo lo que tengo, cuida de mí”. Y lo hace en este tema fácil y amable, que podría estar diciendo tranquilamente “gloria a ti, Señor” y que sin embargo nos habla de cosas como tocar fondo y desear no haber nacido. Nos quedamos con una versión con Jerry Lee Lewis al piano, en el disco de este último Mean Old Men, en el que Lewis versiona temas como Sweet Virginia junto a Keith Richards o You Can Have Her con Eric Clapton.
The Kinks – Alcohol

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En cualquiera de sus formas

El punto music hall de la lista lo ponen los británicos The Kinks, que en este tema del LP Muswell Hillbillies (1971) nos cuentan en clave tragicómica la historia de un fracaso. La banda británica de country-rock narra, cual picarona cabaretera reconvertida ahora en melenudo malencarado, la historia “de un pecador que en su día fue un ganador”, todo ello, no obstante, por culpa de su “egoísta mujer de fanática ambición”, que le indujo a un mundo de perdición del que nunca más saldría: “cebada, vino, ginebra rosa, él lo beberá todo, Port, Pernod o tequila, ron, whisky, vodka on the rocks… mientras todos sus problemas desaparecen”.
Whiskey Man – The Who

thewho
El whisky, sin duda, es un gran inspirador de músicos

Como suele pasar con todo The Who, sus temas te llevan de la metafísica más inquietante a las ganas irrefrenables de acabar con el género humano, empezando por destrozar cualquier objeto a tu alcance. Es el caso de este tema del segundo disco de la banda, A Quick One (bautizado como Happy Jack en Estados Unidos dada la referencia sexual del título), de 1966, un trabajo irregular, en el que se tuvieron que poner a componer todos los miembros del grupo con resultados visiblemente desiguales. El tema avanza ligero y vacilón mientras te presenta a Whiskey Man, una suerte de colega del narrador “al que nadie ha visto nunca”, un tipo que en principio parece molar hasta que aparecen por ahí “dos hombres vestidos de blanco que me capturaron hace dos días”. Y tragedia al canto, claro.
Duba, duba – Inhumanos

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Hace algunos -tan solo algunos- años la borrachera sonaba así.

Este tema de Inhumanos es una bonita manera de cerrar la tracklist y rendir homenaje a aquellos miembros de la Generación Yo fui a EGB, que ahora mismo no son ni jóvenes ni viejos y siguen pensando para sus adentros que cualquier tiempo pasado fue mejor. Pues no, no lo fue. Porque vosotros que créeis que los millennials son unos payasos, los youtubers basura y que la incultura ha tomado el mundo hubo un día en que bailasteis sudorosos en corro, calimocho en mano, abrazados a unos desconocidos en antros de mala muerte que aterrorizarían al mismísimo Rubius, al ritmo de “Si pido una cerveza más, al suelo me voy a caer, no sé ni cuantas llevo ya… Lo lo lo lo lo lo lo loooo…”.

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LAURA CONDE

Laura Conde es periodista y cofundadora del portal Gastronomistas.
Escribe y habla sobre gastronomía, coctelería, estilo de vida y tendencias en diversos medios de comunicación.

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