Hasta el último detalle

Foto: Claus Grunstaudl

by Angélica Guzmán Miralles

Estamos seguros de que, cuando te decidiste a abrir tu establecimiento, creíste que habías pensado en todo: los permisos, la formación para ser competitivo, los proveedores del mejor producto, dar un servicio óptimo, la confección de una carta variada y atractiva, y lo bonito que iba a quedar el local. Sin embargo, también estamos seguros de que hay algo a lo que nadie le dedica mucho tiempo a pesar de ser absolutamente imprescindible: el baño. Pero, no te preocupes, estás a tiempo de poner remedio. Te presentamos las nuevas tendencias y algunos consejos para que hagas las paces con uno de los lugares más concurridos del bar.

Decorín, decorado

Excusado, retrete, inodoro, wáter, aseo, lavabo, meadero, urinario, servicios, baño, sanitarios, WC, tantos nombres diferentes para un lugar al que todos vamos a hacer lo mismo. Por muy modernos que nos declaremos, esto es algo en lo que todos somos profundamente conservadores. Si te estás planteando cambiar los aseos o todavía no sabes cómo decorarlos, presta atención:

  • No elijas colores demasiado estridentes ni los mezcles. Si quieres darle un toque de color, hazlo sólo en el suelo.

    ¡No te pases con los colores!
  • Opta por una buena iluminación (especialmente en el de mujeres).
  • No te decantes por una decoración demasiado futurista, donde no resulte obvio qué es cada cosa.
  • Evita los lavabos pequeños y transparentes de cristal ya que dan la impresión de estar siempre sucios.
  • No incluyas imágenes o mobiliario denigrante ni vejatorio.

    Evita motivos u objetos obscenos y desagradables
  • La reutilización está de moda: usa elementos antiguos como lavamanos, como por ejemplo unos baldes.
  • Se tiende a la sencillez y al minimalismo, pero una percha en la puerta del baño no va a desestabilizar el feng-shui.

Como una patena

¿A quién no se le revolvió el estómago con la escena del retrete de Trainspotting? Sabemos que es difícil mantener limpio un lugar con tanto tránsito, pero es indispensable hacerlo. Piensa que tus clientes ingieren líquido principalmente y quieres que sigan haciéndolo, pero, para eso, han de hacer hueco. Un baño limpio es una invitación a quedarse en el local. Para que se sientan cómodos, mantén los baños limpios, con jabón y con papel. Tus parroquianos te lo agradecerán.

El jabón y el papel higiénico no pueden faltar nunca

Todos para uno y uno para todos

El wáter mixto ha llegado a nuestro país, quién sabe si para quedarse. Aunque, si bien es cierto, la mayoría de lugares son entidades públicas, se trata de una tendencia que va en aumento. Sin embargo, tampoco le faltan detractores ya que, como todo, tiene su lado negativo. Para ayudarte a decidir, aquí van algunos factores que deberías tener en cuenta:

A FAVOR

  • Ahorro de espacio.
  • Es más inclusivo, las personas transgénero se sentirán más cómodas.
  • Resulta más rápido limpiar un solo aseo.

EN CONTRA

  • Colas mayores también para hombres, ya que a las mujeres nos lleva más tiempo.
  • Las salpicaduras de los hombres.
  • Si son para varias personas, la privacidad se verá mermada.

Está claro que el objetivo es que los clientes consuman y que lo hagan lo más a gusto posible. Si queremos que quienes nos visitan se sientan como en casa, tenemos que cubrir (casi) todas las necesidades.

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ANGÉLICA GUZMÁN MIRALLES
ANGÉLICA GUZMÁN MIRALLES

Epicúrea de corazón y comunicadora de vocación. Amante del ocio, de los idiomas y de la fotografía.

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