Los cócteles de Mr. Lyan… para ti, o para regalar

by Mar Calpena

Aunque muchos esperaban que el primer libro del prodigioso Ryan Chetiyawardana estuviera consagrado a la innovación que lo ha consagrado a través de sus diferentes locales, como el White Lyan y el Dandelyan, lo cierto es que su primera incursión en el mundo editorial ha sido en un territorio que aún parece que a muchos profesionales les causa aversión, el de la coctelería casera. Sin embargo, el Mr. Lyan que ha escrito el libro que os presentamos hoy, “Los cócteles de Mr. Lyan, el rey de los tragos” (Quarto, 19,95€), publicado originalmente con el desenfadado título “Good things to drink with Mr. Lyan and friends” (“cosas ricas de beber con el Sr. Lyan y sus amigos”), tiene un alma bastante distinta. Como señala el propio autor en la introducción del libro, “tratad a los cócteles como trataríais vuestra forma de cocinar. Las recetas pueden seguirse exactamente […] o adaptarlos a tus propios gustos o ingredientes”. 

¿Quiere decir esto que éste es un libro de recetas al uso, y ya? Sí y no. Me atrevería a decir que el lector ideal al que le podréis regalar este libro en navidades es esa hermana o amigo que ya disfruta suficientemente de los cócteles como para conocer tres o cuatro clásicos, y que quiere ampliar su repertorio pero adentrándose poco a poco en las procelosas aguas de las técnicas más complicadas. En el inicio del libro está la ya casi obligatoria separata dedicada a técnicas básicas, equipo, botellería básica y hielo, pero aunque se dan algunos buenos consejos técnicos, la “chicha” del libro está en las recetas, entre las que los clásicos no tienen un peso excesivo.

Apoyadas en fotos muy jamieoliverescas, en las que Lyan y su familia y amigos comparten bebidas durante todo el año, las recetas se organizan en apartados por ocasión. Desde recetas para tomar al aire libre, hasta otras para llevar en una petaca de excursión, pasando por tragos calentitos para el invierno, o, incluso, un apartado a cómo construir el gintónic perfecto, el aparente buenrollismo del libro -subrayado por las ilustraciones del propio Lyan- puede ocultar el gran conocimiento de los cócteles de su autor. Pero sigue estando ahí: en las explicaciones de por qué tal o cual alternativa es mejor (por ejemplo, en el párrafo en el que compara el Brooklyn al Manhattan), en la elección inesperada de ingredientes o combinaciones (¡berenjena!), en las explicaciones en cómo llevar los cócteles al siguiente nivel, o sobre en qué debe fijarse el lector, y en qué no merece la pena que invierta demasiadas preocupaciones. Así, el lector poco atento puede pensar que la explicación sobre el hielo en las primeras páginas se ha quedado corta; pero lo que se dice sobre él, por ejemplo, en algunas recetas, es la de alguien que ha dedicado tiempo y atención al tema.

Es este un libro, pues, que te hará quedar bien si lo regalas por Navidad, pero es posible que quieras quedártelo para irlo disfrutando cóctel a cóctel durante el año. Porque, ¿quién saca la pistola de humo y el rotaval cuando está cenando con los amigos?

Entradas relacionadas

21
Mar Calpena
Mar Calpena

Periodista y bartender. DEU en coctelería y mixología del CETT-UB. Está a cargo del proyecto Sapiens de los cócteles de la Fundación elBulli.

¡ Comparte !
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter