Siete taburetes esenciales (y todos muy cómodos) que ya son clásicos del diseño

by Laura Conde

Llegó la hora de abrir un local y el momento, para muchos fatídico y para otros inspirador, de decorarlo.  Hay quien opta por dejar el tema del interiorismo íntegramente en manos de profesionales del ramo; quien recurre a un profesional, pero con algunas ideas en el tintero, y los que tiran del do it yourself sin saber que crear un ambiente, que tenga un discurso coherente y resulte agradable para el cliente de un modo prácticamente imperceptible, no es nada fácil.

Uno de los aspectos que más preocupan a los bartenders que se lían la manta a la cabeza y abren un establecimiento son los taburetes. La barra es siempre ese santuario donde se oficia el despliegue de filigranas que hacen de una coctelería lo que es y, como centro neurálgico, casi sagrado, de un local, merece que quienes la ocupen estén cómodos para disfrutar del espectáculo que noche tras noche se desarrolla tras ella. Antes de elegirlos conviene, sin embargo, pensar cuál es el estilo que buscamos y, a partir de ahí, en palabras de la interiorista, arquitecta y escenógrafa Anna Podio, “tirar de clásicos del diseño, que nunca fallan”. Consciente de que definir un estilo es complicado, Podio se ha inspirado en algunos ambientes clásicos del cine para recomendar otros tantos clásicos del diseño.

Eclecticismo – Swivel Brass Barstool
El resplandor, de Stanley Kubrick (1980)

“So here is what. You slip me a bottle, a little glass and some ice. You can do that, can’t you, Lloyd? You’re not too busy, are you?”. Es una de las frases míticas, aunque hay tantas, de Jack Nicholson en El resplandor, que pronuncia cuando se encuentra en uno de los espacios también legendarios de la cinta, The Gold Room Bar, la sala de fiestas-coctelería en la que Nicholson protagoniza algunas escenas imborrables de esta cinta de culto basada en una novela de Stephen King. Allí, con el local vacío, solo tras la barra con la única compañía de Lloyd –el barman, trajeado, impertérrito– se hace con una botella de Bourbon y el final ya es historia. “Si queremos evocar la estética ecléctica de este espacio, la Swivel Brass es una pieza clásica y elegante que nunca falla”, explica Podio. El pie dorado aporta firmeza y estabilidad y el respaldo ergonómico nos mantendrá cómodos y relajados si, como Nicholson, nos apetece pimplarnos una botella de Bourbon… y después quién sabe.


Futurista – Bombo
La naranja mecánica, de Stanley Kubrick (1974)

Otra vez Kubrick, artífice de algunos de los escenarios cinematográficos de las últimas décadas más presentes en nuestro imaginario colectivo. “Otro de los espacios míticos de Kubrick, un director de culto en cuanto a la creación de escenografías, es el Karova Milk de La naranja mecánica”, explica Podio. Para evocarlo, nada mejor que una pieza icónica del diseño de los últimos tiempos, que se ha copiado hasta la saciedad y cuyo éxito ha dado lugar a numerosas variaciones posteriores del original. El llamado Bombo es un taburete diseñado para Magis por Stefano Giovannonni en 1997. Tiene regulación de altura neumática, es cómodo, giratorio e ideal tanto para ambientes de interior como para exterior. “Como ocurre con La naranja mecánica, el Bombo sigue siendo un diseño futurista a más no poder, resistente al paso de los años. El taburete contemporáneo por excelencia”. Podemos encontrarlos en todas partes: también en las escenografías de Star Trek y Perdidos en el espacio.

Entre lo real y lo real – Strike ST de Arrmet
Gran Hotel Budapest, de Wes Anderson (2014)

Podio define el estilo de Wes Anderson como una combinación perfecta “entre lo real y lo irreal, con paletas de colores desconcertantes que nunca desentonan”. Es el caso del restaurante, el lobby y, en realidad, todos los rincones de aquel Gran Hotel Budapest regentado con primor por Ralph Fiennes, donde tan bien quedaría otro clasicazo, la Strike ST de Arrmett, diseño italiano por antonomasia muy presente, de hecho, en numerosos establecimientos contemporáneos por esa mezcla de elegancia y versatilidad tan Wes Anderson. Está disponible en diferentes colores.

Pastel agónico – Claris Bar
Memento, de Christopher Nolan (2000)

Podio ha bautizado la escenografía de Memento como un estilo “pastel agónico”, en el que los tonos rosas, los sillones verde mar, las cálidas iluminaciones y la ausencia deliberada de minimalismo hacen la experiencia Memento todavía más desconcertante. La cinta de Christopher Nolan demuestra que la calidez puede ser en ocasiones también misteriosa e inspiradora, ideal para una coctelería que busca evocar y emocionar huyendo del diseño vintage-industrial al uso. La pieza perfecta para colocar tras la barra es la Claris Bar, un bonito diseño que aúna calidez, sencillez y pureza.

Serenidad y armonía -Olympia Barstool de Munna
In the mood for love, de Won Kar Wai (2000)

Otro grande a la hora de crear espacios cinematográficos para el recuerdo es el director chino Won-Kar-Wai, que sorprendió al mundo con la escenografía (y el fantástico vestuario) de esta cinta del año 2000. Un espacio “sereno, armónico, repleto de motivos florales, ideal para un Olympia Bar de la firma portuguesa Munna, elegante, cómoda y cálida”, explica la arquitecta e interiorista.

Atemporal- Vintage Brass Barstool
Lost in translation, de Sophia Coppola (2004)

Este clasicazo de Shelby Williams es ideal para esos lugares en los que apetece beber en soledad, como hizo Bill Murray, mientras esperamos, con esa expresión tan propia del actor que puede ser tanto de profunda intensidad como de la vacuidad más absoluta, que aparezca Scarlett Johansson. “Es el taburete perfecto para pedirte un whisky”, explica Podio.

Un clásico  – Thonet
Casablanca, de Michael Curtiz (1942)

Resulta que nos volvemos locos buscando taburetes de diseños imposibles, recorriendo las más variadas tiendas y anticuarios, y no caemos en que hay clásicos archiconocidos que siempre funcionan. Es el caso de este taburete ideado por el vienés Michael Thonet, creador de las técnicas del curvado de madera en la Alemania de principios del siglo XIX, y de piezas tan resistentes al paso del tiempo como este taburete que bien podría ocupar Humphrey en el Rick’s Cafe, de Casablanca.

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LAURA CONDE

Laura Conde es periodista y cofundadora del portal Gastronomistas.
Escribe y habla sobre gastronomía, coctelería, estilo de vida y tendencias en diversos medios de comunicación.

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