Vegano y fan de la coctelería: ¿es posible?

by Laura Conde

El auge del veganismo ha dado lugar al nacimiento de numerosos establecimientos que rechazan la utilización de productos y servicios de origen animal. Las grandes capitales han visto sus calles inundadas de restaurantes, cafés y bares veganos, y cada vez son más los que, sin ser veganos o vegetarianos, se dejan tentar por la oferta saludable y multicolor de estos establecimientos, tanto en forma de platos como de zumos, batidos o cócteles (con y sin alcohol).

Nos preguntamos qué tiene en cuenta un vegano a la hora de escoger un cóctel, ya sea para elaboración casera o en una coctelería, y la respuesta, claro, es tan obvia que nos deja descolocados. “No hay una tipología de vegano, como tampoco la hay de omnívoro: hay veganos que se hinchan a comida basura y gente que come carne que está obsesionada con lo ecológico y saludable”, explica Olga Vázquez, una de las socias del Grupo Copenhagen, una cadena de restaurantes vegetarianos con presencia en Valencia y Madrid, que cuentan con una profusa selección de coctelería. El problema, asegura, es la imagen del vegano que, por desgracia, a menudo habita en el imaginario colectivo de quienes no lo son.

No obstante, algo que tienen en cuenta la mayoría de sus sus clientes veganos a la hora de pedir un cóctel en sus restaurantes es “que las bebidas sean veganas, sin excepción”. A lo que el ignorante en la materia se pregunta si no son, en realidad, ya de por sí veganas todas las bebidas excepto la leche. Pues la respuesta es no. “Gran parte de bebidas se clarifican con clara de huevo, o se les añade miel para aromatizar, incluso muchos cócteles que llevan azúcar –ingrediente fundamental de los siropes, un básico en coctelería– contienen también trazas animales, ya que el azúcar suele refinarse con huesecillos de animales”, explica Vázquez.

Por no hablar de las gelatinas, ya que cualquier cóctel que implique el uso de gelatina nos está ofreciendo, en realidad, derivados del cerdo. “No hay gelatina sin cerdo, eso hay que tenerlo claro: todos los gelificantes, incluídas las gominolas de los niños, son de origen animal, a no ser que se especifique lo contrario”, asegura Vázquez. Por este motivo, en todos los locales del Grupo Copenhaguen se realizan gelatinas vegetales para los cócteles, con agar-agar, algo poco habitual en la mayoría de establecimientos.

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Cóctel Copenhagen, del Grupo Copenhagen, especializado en restaurantes vegetarianos con coctelería.

Muchos conservantes y aromatizantes, presentes en cualquier bebida envasada o incluso en licores de alta graduación, pueden contener también productos de origen animal, como trazas de huevo, miel o lactosa, e incluso, para rizar más el rizo, es posible que un producto sea vegano en un país y no lo sea en otro. “Es el caso de muchas tónicas, especialmente de las aromatizadas, con las que hay que tener mucho cuidado porque en muchos casos contienen productos de origen animal”, asegura Vázquez, en cuyos establecimientos todas, sin excepción, son veganas.

Vinos y cervezas corren la misma suerte, algo que a menudo suele ser confuso para el consumidor, ya que muchas cervezas artesanas y ecológicas, por lo tanto sanísimas, han sido elaboradas con clara de huevo o lactosa. Sin embargo, los cócteles a base de vinos y cervezas veganos suelen ser una buena alternativa, natural, saludable y económica. Así lo explica la artista ecológica y activista vegana Nika López, creadora del proyecto Vegánik, que suele optar por la cerveza cuando la vida la lleva de copas fuera de su entorno. “Intento escoger siempre un vino natural o una cerveza artesana cuando por motivos sociales tengo que ir a locales que no son veganos. Es difícil el día a día cuando en cualquier momento de celebración siempre hay alguien que te planta delante una cerveza y una fritura”. Y es que su filosofía del veganismo va más allá de alejar de su vida cualquier producto de origen animal. “Intento evitar los fritos, compro a granel, no utilizo envases, por tanto no consumo zumos que no sean de frutas naturales y que contengan aditivos. Y así una larga lista”, asegura.

En este sentido, los cócteles sin alcohol a base de frutas naturales son una buena opción para muchos veganos, que a menudo los elaboran, como en el caso de Nika, “con las frutas que están en peor estado y son más económicas, pues las frutas frescas intento comerlas enteras, en la medida de lo posible”.

Pero no es la procedencia de los productos el único obstáculo al que se enfrenta un vegano a la hora de visitar un bar o una coctelería. “A veces vas a establecimientos en que las sillas son de piel, o cosas más llamativas: tabernas con jamones colgando del techo o, como me ocurrió en Sevilla, que me llevaron a una taberna hipertaurina… ¡Hasta las sillas tenían imágenes de toros y toreros!”.

Una de las recetas de Vegánik, perfecta para un cóctel sin alcohol: elixir de melón.
Una de las recetas de Vegánik, perfecta para un cóctel sin alcohol: elixir de melón.

No obstante, López insiste: “yo no tomo azúcares ni alimentos procesados, por tanto intento evitar los combinados a base de soda o bebidas procesadas, lo mismo que los licores de alta graduación, pero es mi opción, hasta donde yo he querido llegar”. Otros veganos, como nos cuenta Olga, que lo ha visto muy bien en sus establecimientos, “disfrutan como el que más de un buen cóctel vegano, desde mojitos a gin-tonics o combinados más elaborados, y si tienen que tomarse tres lo hacen sin problema”.

Y aún hay quien lo ve de otra manera, como la dietista Arantza Muñoz, de Cómo ser vegano, especializada en nutrición vegana. “Yo prohíbo el alcohol a todos mis pacientes, lo encuentro innecesario. Yo misma no tomo nada de alcohol. Cuando me dicen que son bebedores sociales les pregunto si en los bares no sirven agua”. ¿Ni siquiera un buen cóctel sin alcohol a base de frutas? “No soy partidaria del consumo de zumos y licuados, sino de aprovechar al máximo los beneficios de las frutas enteras”, concluye Muñoz, cuyo testimonio demuestra que, efectivamente, cada vegano gestiona su opción como más le conviene, del mismo modo que los omnívoros tienen también su propia relación con el alcohol más allá de cómo se alimenten en su día a día.

El quid de la cuestión es cómo saber si la bebida que nos traemos entre manos es o no es vegana. Olga Vázquez nos recomienda tener siempre a mano Barnivore.com si queremos conocer al segundo la composición de los licores que estamos tomando. Esta web constituye una completa lista de cervezas, vinos y licores que se clasifican según si son Venga Friendly o no lo son. Pero hay otras opciones en forma de app: desde Drink Vegan (para teléfonos con Windows) hasta Vegaholic para Iphone o VeggieBeers o Vgan para Android.

Y es que, pese a que muchos veganos siguen lamentándose de que es muy difícil mantener su posición “en un sistema que propone constantemente opciones no veganas, tanto de alimentación como de vida”, en palabras de Nika López, lo cierto es que gracias al boom de la cocina saludable y de corrientes como el ‘animalismo’, cada vez es más fácil, al menos, estar informado sobre qué es exactamente lo que estamos consumiendo en cada momento. Y sí, probablemente queda mucho camino por recorrer, aseguran muchos veganos, pero sin duda se están dando muchos casos.

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LAURA CONDE
LAURA CONDE

Periodista y cofundadora del portal GASTRONOMISTAS. Escribe y habla sobre gastronomía, coctelería, estilo de vida y tendencias en diversos medios de comunicación.

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